En solo poco más de un día, el río Colorado quintuplicó su caudal: por las nevadas y lluvias, pasó de un caudal de 75 m3/s -a las 9 horas del domingo 20- a crecer hasta los 367 m3/s -a las 21 horas de este lunes 21-.
Según informó el Comité Interjurisdiccional del Río Colorado (Coirco), a las 9 horas de este lunes el caudal en la zona de Buta Ranquil ya había subido a 141 m3/s. Luego, a las 12, había trepado a 215 m3/s y a las 18 a 319 m3/s.
El último informe, a las 21 horas, había superado los 367 m3/s. Pero se descuenta que, con más lluvias que se están registrando, en las próximas horas continuará creciendo.
La crecida, además, ya tiene repercusión en el lago Casa de Piedra, afectado por una prolongada sequía de 12 años. Se espera que, a fines de agosto o principios de septiembre, alcance la cota mínima norma de 275 msnm.
De todas maneras, estas crecidas esporádicas no revertirían la situación crítica del lago, con poca agua: aún está lejos de la cota máxima de 283 msnm.
El Comité Interjurisdiccional del Río Colorado (Coirco) dio a conocer un comunicado de prensa a media mañana. “Las variables climáticas en la alta cuenca del Colorado se han comportado de acuerdo al pronóstico publicado el viernes pasado: se registraron nevadas importantes al inicio del evento y, luego también, lluvias que están elevando el nivel de los ríos. Para este lunes se espera que continúen las precipitaciones y un mayor aumento de los caudales. Esta mañana, a las 8, en la estación La Gotera, sobre el río Grande, se registró un caudal de 205 m³/s, en ascenso, mientras que los valores del día sábado previo al temporal fueron del orden de los 45 m³/s. Por su parte, en Puente ruta Nacional 40, el río Barrancas aumento a 113 m³/s a las 8 horas de hoy, cuando el sábado estaba alrededor de 15 m³/s. El Colorado en Buta Ranquil, con un caudal de 141 m³/s se mantiene ascendente, mientras que antes del evento era de aproximadamente 70 m³/s”, informó.
De todas maneras, no revertirá la situación de escasez hídrica al menos en el corto plazo. “A pesar de estos eventos de intensas precipitaciones, tal como el que está en curso y el sucedido a fines de junio, no se registra un cambio de tendencia en la situación de escasez hídrica que viene sufriendo la cuenca en los últimos 12 años. Se trata de fenómenos meteorológicos de altas precipitaciones, de corta duración y magnitud variable, que impactan la zona cordillerana, en particular en la cuenca del Colorado en las cabeceras de los ríos Barrancas y Grande. Afectando hasta Casa de Piedra donde se almacena el volumen de agua generado por el evento”, informó Coirco.


