La diputada provincial Noelia Viara expresó su “profunda preocupación” por las recientes declaraciones del secretario general de Luz y Fuerza, Julio Acosta: ayer, durante una conferencia del Frente de Gremios Estatales, el sindicalista advirtió que podrían “escrachar” a los miembros de los bloques de la oposición en la Legislatura provincial, porque rechazan el proyecto oficial del aporte solidario para reforzar los programas alimentarios.
“Es preocupante -dijo Viara- que en una democracia se recurra a prácticas de amedrentamiento para condicionar la definición de leyes. Estos son los mismos sindicalistas patoteros de siempre, que creen que los problemas se resuelven con violencia, y que han mantenido sus posiciones de poder a través de estos métodos durante décadas”.
Viara también destacó la gravedad de la situación. “Sabemos que están nerviosos porque venimos a terminar con la política de los privilegios y sus amigos. Hay que poner fin a las mafias enquistadas en algunos gremios”, expresó.
“Acosta dijo: ‘Si tenemos que ir a la casa de cada uno a buscarlos, los vamos a ir a buscar’. ¿Nos van a venir a buscar? ¿Para qué? ¿Para usar la violencia? ¿Para patotearnos?”, se preguntó la diputada.
Viara enfatizó la necesidad de resolver los conflictos mediante el diálogo y no la violencia. “Nosotros, como representantes del pueblo, estamos abiertos a discutir y buscar soluciones para los problemas sociales y económicos que enfrentamos. Sin embargo, no podemos tolerar que se utilicen amenazas y violencia como herramientas para influir en nuestras decisiones”, agregó.
“En un contexto donde el diálogo y el consenso deberían prevalecer, las declaraciones del Secretario General de Luz y Fuerza reflejan una estrategia intimidatoria que pone en riesgo el funcionamiento democrático de nuestras instituciones”, finalizó.
El proyecto oficial del aporte solidario busca recaudar unos 17.500 millones de pesos en seis meses para ayudar a las familias más vulnerables de La Pampa.
Para juntar ese dinero, propone la conformación de un fondo con una suba durante seis meses de los ingresos brutos al sistema financiero -es decir, los bancos- del 9,1% a 13,65%. También pagarán los contribuyentes que posean cinco o más inmuebles urbanos o la valuación fiscal de sus inmuebles supere los 50 millones de pesos (están exceptuados los inmuebles rurales), y quienes posean vehículos de alta gama, que tengan un valor a diciembre de 2023 superior a los 40 millones de pesos (los vehículos destinados a la producción no están incluidos en este aporte).
El PJ metió cambios: sacó a los empleados públicos de mayores ingresos -se mantienen los funcionarios- e incluyó una suba de impuestos al Casino Club. También excluyó a las mutuales y cooperativas.
Los diputados opositores se niegan a votar esta iniciativa. Ya anunciaron, al menos desde la UCR, un proyecto propio que, entre otros puntos, saca a las entidades financieras y grandes contribuyentes, y pone más el acento en las casas de juegos.