La carne vacuna tuvo un incremento en los últimos días de entre un 10% y un 15%, mientras que el pollo trepó el valor hasta un 30%, según los carniceros consultados por Diario Textual.
El incremento de la carne en explica en el incremento de la hacienda en pie en el mercado, lo cual se traslada a los precios al consumidor. Esto hace que el consumo profundice su caída.
En 2024 el consumo promedio de carne vacuna llegó a 47,7 kilos por habitante, marcando una caída del 9% respecto a 2023 y siendo el segundo registro más bajo desde que empezó la medición en 1914. Solo en 1920 se observó un nivel inferior, según un informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y derivados (CICCRA).
Pollo más caro
El pollo, que junto con el cerdo son la alternativa a la carne vacuna, también subió fuerte el precio. “Se incrementó entre un 20% y 30%, cosa que no pasaba hace más de 6 meses, período en el que mantuvo el valor”, dijo a Diario Textual Marcos Grandón, de carnicería Pampa Meat.
Pese al incremento, el pollo sigue siendo más accesible que la carne. En las pollerías explican que los cortes preferidos son la milanesa, la pata muslo y la pechuga, y aseguran que el consumidor cambió la pulpa de vaca por la pechuga de pollo.
También tienen mucha salida los medallones, las formitas y las patitas, debido a su practicidad para el momento de la cocción.