Concejales del bloque del Frejupa (PJ, más aliados) pidieron explicaciones al intendente Federico Moro (Juntos por el Cambio) por el cierre de la única pileta climatizada de la localidad de La Adela.
“A menos de un año de su reinauguración con gran despliegue oficial, la pileta climatizada municipal de La Adela se encuentra cerrada y en estado de abandono”, resaltó la concejal Herminda Birge, junto a su par Carlos Pereyra.
“El intendente prometió que la pileta sería un punto de encuentro para todos, un espacio de salud y recreación para la comunidad y de uso prioritario para las escuelas. Hoy la realidad es otra: la pileta está cerrada y abandonada. Queremos saber cuándo se cerró, por qué y en qué condiciones se encuentra después de haberse invertido dinero público en su reapertura”, expresó la concejala Herminda Birge.
“Lo que pasó con la pileta es un ejemplo de la desidia de esta gestión”, dijo, en tanto, Carlos Pereyra. “Se inauguró con promesas y fotos, pero a menos de un año ya no funciona. El dinero que administra el intendente no es suyo, es de la gente de La Adela, y tiene que rendir cuentas”.
El pedido de informes presentado por el bloque solicita:
- Fecha exacta de cierre de la pileta.
- Motivos por los cuales se interrumpió su funcionamiento.
- Informe sobre el monto invertido en la reinauguración de 2024 y los gastos de funcionamiento.
- Estado actual de las instalaciones (calderas, bombas, sistema de climatización, vestuarios).
- Cantidad de inscriptos al momento del cierre y medidas adoptadas respecto a ellos.
- Compromisos con las instituciones educativas que no se pudieron cumplir.
Para el Frejupa, este hecho no es aislado: se suma a la caída sostenida de los servicios municipales, al estado de emergencia inédito en La Adela votado solo por el oficialismo, al despido de trabajadores municipales y al pago desdoblado de sueldos. “Cada vez se gobierna con más improvisación y menos transparencia. Los vecinos pagan tasas, pero no reciben los servicios que merecen. Nuestra responsabilidad como concejales es controlar y exigir explicaciones”, remarcaron Birge y Pereyra.


