El intendente de Puelén, Mario Rebolledo, destacó la rápida respuesta del Estado provincial y municipal luego del intenso temporal de lluvia y viento que afectó a la localidad entre la noche del miércoles y la madrugada del jueves, y llevó tranquilidad a la comunidad al confirmar que no hubo personas heridas ni pérdidas materiales de gravedad.
“Tratamos de mantener la calma y llevar tranquilidad a los vecinos. La población se encuentra bien y, si bien el agua ingresó en algunas viviendas, no hemos sufrido pérdidas materiales muy grandes”, dijo el jefe comunal y precisó que llegó a la localidad un equipo de la Coordinación de Desastres y Emergencias Sanitarias (CODES), dependiente del Ministerio de Salud.
Rebolledo agradeció el acompañamiento del Gobierno de La Pampa, en articulación con las áreas de Gobierno y Obras Públicas, y remarcó: “Se dio una solución rápida a un hecho que fue grave, pero que no tuvo la escala de una inundación”.
“Pudimos salir adelante y ahora estamos en condiciones de reconstruir lo que dejó la tormenta”, agregó.
El intendente explicó que se trabajará junto a Vialidad Provincial en la mejora de bocas de calles y desagües pluviales para facilitar el escurrimiento del agua. Detalló que, cuando el sistema no logra drenar por la alcantarilla del acceso sur, el agua se encajona, cruza hacia sectores residenciales y termina ingresando a las viviendas, incluso a través de los artefactos sanitarios por el colapso de los pozos ciegos.
“Es una preocupación de la gestión porque este evento fue más grave que los anteriores. Por eso estamos organizándonos con el personal de salud y los equipos técnicos para que estas obras ayuden a prevenir situaciones similares”, añadió.

Finalmente, Rebolledo informó que el municipio interviene en tres o cuatro viviendas para asistir a las familias damnificadas. “Más allá del daño material, no hubo que lamentar personas heridas. Me identifico con un Gobierno que da respuestas a las familias y eso fue lo que hicimos: lo pudimos solucionar”, concluyó.
Según el registro de precipitaciones, en pocos minutos cayeron 31,8 milímetros de lluvia, lo que provocó anegamientos de calles y daños puntuales en viviendas de la localidad.
Vigilancia epidemiológica
Frente a esta emergencia, el Ministerio de Salud y la Coordinación de Desastres y Emergencias Sanitarias (CODES) informaron que se “desplegó un operativo de respuesta inmediata” que llegó a cada una de las familias afectadas.
“El trabajo se enfocó en reconocer los principales factores ambientales de riesgo, observando cómo la acumulación de agua y el desborde de los desagües afectaron las condiciones de salubridad en la localidad. Se llevó a cabo un mapeo de riesgos que permitió analizar la capacidad de respuesta de la infraestructura sanitaria y la posible exposición de la comunidad a factores ambientales vinculados al evento climático”, detallaron.
La estrategia implementada consistió en un plan de acción preventivo orientado a mitigar las consecuencias de la inundación sobre la salud pública. “Se establecieron protocolos de vigilancia epidemiológica posteriores al evento y se coordinaron medidas de saneamiento en los puntos de mayor acumulación de agua, con el objetivo de evitar la proliferación de vectores y patógenos”, precisaron desde el organismo provincial.


