La decisión del intendente de Ceballos, Juan Cruz Vega (UCR), de otorgar un bono de 300 mil pesos a los empleados municipales provocó malestar dentro de sus pares del radicalismo pampeano, más allá de la incomodidad en Casa de Gobierno. Se trata, hasta el momento, del único municipio de la provincia que avanzó con el pago de ese refuerzo salarial, en un contexto marcado por la política de austeridad que impulsa el Gobierno provincial y que el grueso de las intendencias decidió acompañar.
El malestar se hizo sentir con mayor fuerza entre los intendentes radicales, muchos de los cuales consideran que la medida los deja en una situación incómoda frente a sus comunidades y a los trabajadores municipales. Varios jefes comunales sostienen que no cuentan con margen financiero para afrontar un bono –menos de ese monto-, en momentos en que las cuentas están ajustadas y la prioridad pasa por sostener el funcionamiento básico de los municipios.
“Una decisión así nos deja mal parados en nuestras localidades, sobre todo a aquellas que no pueden afrontar este tipo de medidas en momentos de ajuste y cuando las cuentas están muy justas. Incluso, algunos municipios tuvieron que desdoblar el aguinaldo”, expresó textualmente un intendente consultado.
Otro jefe comunal relativizó el impacto de la medida al señalar que se trata de una comuna pequeña. “Son solamente 18 empleados en una localidad de 360 habitantes, igualmente son muchos empleados para esa cantidad de habitantes”, afirmó, también de manera textual, al marcar las diferencias de escala con otros municipios de mayor población y estructura administrativa más compleja.
La decisión del intendente Vega también reavivó cuestionamientos vinculados a los recursos de la comuna. El principal ingreso de Ceballos proviene de las guías que genera la actividad de la empresa multinacional Cargill, que cuenta con una sede en esa localidad. Ese punto se transformó en otra de las aristas sensibles del debate, ya que varios intendentes han sido cuestionados por entidades rurales por el sostenimiento de las guías de hacienda.
En ese contexto, algunos jefes comunales remarcan que, mientras ellos enfrentan críticas por mantener ese esquema de ingresos, en Ceballos esos recursos se utilizan sin restricciones para decisiones salariales.

