La empresa Petroquímica Comodoro Rivadavia (PCR) no solo perderá el próximo 19 de junio el área hidrocarburífera El Medanito, que explota desde principios de los años 90: además deberá afrontar multimillonarias indemnizaciones a unos 400 trabajadores y, en paralelo, los costos de la remediación ambiental del yacimiento.
La situación se da en medio de un escenario que, según ya indicaban desde hace semanas desde la empresa, se considera crítico.
Como publicó Diario Textual la semana pasada, el llamado a licitación nacional e internacional para concesionar por 25 años el área de 25 de Mayo fracasó, debido a que ninguna empresa compró el data room para acceder a la licitación y, además, la actual concesionaria tampoco pudo presentarse. ¿El motivo por el que quedó fuera de carrera PCR? No pudo conseguir el Certificado de Aptitud Ambiental: el rechazo se explica por la existencia de pasivos ambientales que todavía no fueron remediados luego de 34 años de explotación.
PCR había anticipado a fines de 2025 que, con un precio del crudo por debajo de los 60 dólares, costos operativos en alza, yacimientos maduros con producción en caída y un esquema de 35% de regalías, la situación era “dramática” para llegar al final de la concesión, previsto para mediados de 2026. En ese marco, analizaba una reorganización que incluía, entre otros puntos, la posibilidad de desvincular al menos a 100 trabajadores. Desde la empresa, no obstante, señalaron la semana pasada a Diario Textual que por ahora no se espera -al menos en forma inmediata– una reorganización del personal.

En rigor, el ajuste ya venía en marcha hace meses. A fines de 2024, PCR notificó a Pampetrol, su socia por ley, que no realizaría nuevas exploraciones ni perforaría pozos, debido a que ya había cumplido con los compromisos de inversión del contrato de concesión. Luego, en julio de 2025, otorgó licencias en modalidad stand by a 30 operarios de empresas tercerizadas, que quedaron en sus casas con el salario mínimo hasta hace poco más de un mes.
La crisis mantiene en alerta al Sindicato de Trabajadores Petroleros de Río Negro, Neuquén y La Pampa, conducido por Marcelo Rucci. En 2025, el dirigente ya encabezó manifestaciones en 25 de Mayo e incluso en las puertas de la Legislatura, y ahora el gremio se prepara para una nueva batalla.
El Medanito es el yacimiento petrolero más importante de La Pampa. Está ubicado en la zona de 25 de Mayo y cuenta con unos 200 pozos activos, que representan el 34% de la producción petrolera pampeana. Además, el área genera el 10% de los ingresos para las arcas provinciales.
Certificado ambiental
PCR, pese a que venía cuestionando las condiciones económicas de la concesión, tenía intenciones de participar de la licitación, pero se encontró con un obstáculo considerado insalvable: la normativa ambiental provincial. La Secretaría de Ambiente de La Pampa le rechazó el Certificado de Aptitud Ambiental, requisito obligatorio para poder presentarse.
Ese certificado, establecido en la Ley N° 2675, acredita que un proyecto o actividad cumple con las normas ambientales provinciales y constituye la aprobación técnica necesaria para operar, al exigir la demostración de la viabilidad ambiental y un plan de mitigación.
En este caso, el rechazo se explica por la existencia de pasivos ambientales que todavía no fueron remediados luego de 34 años de explotación. Es otro dolor de cabeza para la empresa: si no hace las remediaciones al finalizar la concesión, le lloverán multas.
No solo eso: deberá indemnizar a los aproximadamente 400 empleados. “Por empleado, teniendo en cuenta que buena parte tiene una importante antigüedad, son entre 70 millones y 100 millones de pesos de indemnización”, estimó un conocedor de la materia.
Discusión en la Legislatura
Con la licitación que este lunes fue declarada desierta, la discusión volverá a la Cámara de Diputados. Los legisladores, que durante 2025 estuvieron enfrascados sobre la necesidad de hacer o no un nuevo data room y de fijar cuáles iban a ser las mínimas regalías exigidas, deberán establecer, nuevamente, las principales condiciones de la licitación.
La reciente licitación, que no consiguió interesados más allá de PCR, establecía regalías móviles del 15% al 20%, un bono de ingreso mínimo de 50 millones de dólares –destinado a un parque fotovoltaico en 25 de mayo– y la obligación de que el 80% de la mano de obra sea pampeana, con prioridad para trabajadores veinticinqueños.
En ese escenario y con discusiones empantanadas en la Legislatura en las próximas semanas, crece la posibilidad de que Pampetrol termine haciéndose cargo del área desde el 19 de junio. Con recursos humanos limitados, la duda es a quién subcontratará Pampetrol para hacer la explotación.


