Los dueños de la constructora AKSA SAS, Luciano Javier Andrada y Daiana Solange Krenz, admitieron haber cometido 15 estafas a familias de Santa Rosa y la región, fueron condenados a 3 años de cárcel de efectivo cumplimiento y, como ya cumplieron parte de la pena, lograron recuperar la libertad. Ahora, los damnificados deberán avanzar con las demandas civiles para recuperar la totalidad o al menos parte del dinero.
Este viernes se desarrolló una audiencia en el Centro Judicial, con el objetivo de cerrar la causa a través de un juicio abreviado.
La audiencia fue presidida por el juez Carlos Ordás, con la intervención del fiscal Guillermo Sancho y del abogado querellante Álvaro Carlos Ruggiero.
Andrada y Krenz fueron acusados por 15 hechos de estafa. En todos los casos, las víctimas fueron personas que afirmaron haber entregado anticipos de dinero a la firma para la construcción de viviendas particulares, sin recibir ninguna contraprestación.
¿Cómo es que, si la condena acordada fue de 3 años de cumplimiento efectivo, pudieron salir en libertad? Es que estaban con prisión domiciliaria desde hace 10 meses y estuvieron así habilitados a solicitar la libertad condicional.


