Se encendieron todas las alarmas: ninguno de los 15 legisladores opositores de la UCR, del Pro y de Comunidad Organizada está dispuesto, hoy por hoy, a votar el proyecto de ley para que la empresa estatal Pampetrol pueda hacerse cargo desde el 19 de junio próximo del área hidrocarburífera El Medanito. Según un relevamiento de Diario Textual, de los 30 diputados, si se insiste con este pedido, solamente los 15 diputados del peronismo levantarán sus manos. La iniciativa -en la que el Ejecutivo insiste con que tiene aportes de los diputados- necesita mayoría especial, es decir, los dos tercios de los votos.
En este contexto adverso, si no quieren que se paralice la producción cuando Petroquímica Comodoro Rivadavia (PCR) tenga que entregar el área, debería recalibrarse la situación y llamar a una licitación exprés con regalías más bajas y condiciones más favorables para tentar a empresas a competir.
Como publicó Diario Textual días atrás, el exgobernador Carlos Verna, a través de los seis diputados que le responden en el bloque peronista, impulsó que Pampetrol se haga cargo del área y subcontrate a una operadora. En el Gobierno provincial, en acuerdo con el resto de los legisladores del peronismo, decidieron seguir esa línea. En ese marco, el jueves ingresó el proyecto de ley del gobernador Sergio Ziliotto a la Legislatura y, pocas horas después, recibió un rotundo “no” de los opositores.
Unos ya lo dijeron abiertamente, otros en off the record. No hay ni uno, al menos por el momento, que avale la iniciativa del peronismo. Aunque, eso sí, algunos conceden que debería analizarse con detenimiento el escenario.
En Casa de Gobierno tenían ciertas esperanzas en el sector amarillo del Pro que votó, junto al oficialismo, el último pliego con regalías móviles de entre el 15% y el 20%. Sin embargo, poco después fueron desairados: los diputados Laura Trapaglia, Enrique Juan, Lucas Lazaric y Matías Traba advirtieron que no están a favor de la medida oficialista de dejar el asunto en manos de Pampetrol, al menos en forma transitoria. “Ahora el Poder Ejecutivo envía un nuevo proyecto de ley sobre el área El Medanito que, lejos de resolver el vacío de ofertas, concentra decisiones en el gobierno de turno, debilita la transparencia y reemplaza la competencia por discrecionalidad y arbitrariedad. Este proyecto no resuelve el vacío de ofertas, por el contrario, lo agrava. Por eso no lo vamos a acompañar”, dispararon.
En tanto, se descuenta que Celeste Rivas y Noelia Viara, las otras dos legisladoras del Pro que fueron quienes más fuerza hicieron para pedir regalías del 12 % o incluso menos, con el fin de seducir a las petroleras, también votarán en contra.
Por supuesto, lo mismo harán los diputados de Comunidad Organizada, que son acérrimos enemigos del peronismo: Sandra Fonseca y Maximiliano Aliaga.
Queda la UCR. En la última votación sobre El Medanito, lo hicieron por separado. Pero ahora —al menos eso dijeron a Diario Textual— ninguno quiere que Pampetrol se haga cargo: se trata de Hipólito Altolaguirre, Gisela Cuadrado, Romina Mota, María Valderrama Calvo, Julián Aguilar, Sergio Pregno y Javier Torroba.
Incluso Torroba -que en la última votación lo hizo junto al peronismo- fulminó a Pampetrol. “No califica para poder operar adecuadamente un área”, expresó, aunque aclaró que deberán evaluarlo.
Licitación desierta
El Gobierno había llamado a licitación de área a mediados de diciembre pasado, luego de intensas discusiones que se remontan a 2024. El lunes 9 de febrero se venció el plazo y o hubo ofertas.
El pliego que fracasó establecía regalías móviles del 15% al 20%, un bono de ingreso mínimo de 50 millones de dólares -que se destinaría en parte a municipios y a la construcción de un parque fotovoltaico en 25 de Mayo- y la obligación de que el 80% de la mano de obra fuera pampeana, con prioridad para residentes de esa localidad.
No hay tiempo
El gobernador Sergio Ziliotto, en su mensaje a los legisladores, sostuvo que “no existe tiempo suficiente para alternativas mejores” y expresó que, si no se avanza, podría perderse la producción de crudo en el corto plazo. Además, dijo que si se insiste con las actuales condiciones de la licitación —con regalías elevadas, alta participación estatal y un bono de ingreso de 50 millones de dólares— se podría volver a fracasar.
En el proyecto planteó una reorganización estratégica de las demás áreas operadas por Pampetrol, con el objetivo de lograr un abordaje integral que maximice la eficiencia operativa, la competitividad y el interés económico de la provincia.
Casa de Gobierno está buscando, además, autorizar a Pampetrol a incorporar a la operación de El Medanito otras áreas hidrocarburíferas que ya opera: Medanito Sur, Salina Grande 1 y Rinconada Puesto Morales.
Además, la iniciativa autorizaría a Pampetrol a contratar a un operador u operadora para esas áreas, mediante esquemas operativos transitorios de carácter precario y revocable.
También se facultaría a la empresa estatal a contraer préstamos destinados a capital de trabajo, por un monto equivalente a una facturación mensual del área El Medanito.
El texto establece que no habrá exploración en esta etapa, sino inversiones mínimas destinadas a garantizar la operación de los pozos actuales, la continuidad de los puestos de trabajo y el cuidado del medio ambiente.
El argumento de Ziliotto sobre la licitación desierta
En los fundamentos del proyecto, el gobernador Sergio Ziliotto admitió que insistir con la ley 3620, que estableció las condiciones para la licitación, podría derivar nuevamente en un proceso sin ofertas por parte de las empresas.
El mandatario sostuvo que la licitación del área se desarrolló en un contexto nacional marcado por una profunda reconfiguración de la política energética e hidrocarburífera. En ese sentido, afirmó que en los últimos años el Estado nacional concentró su estrategia casi exclusivamente en el desarrollo del recurso no convencional de Vaca Muerta, y priorizó infraestructura de transporte, exportación y financiamiento asociado a ese segmento.
En paralelo, indicó que se verificó una ausencia de políticas activas de estímulo para la actividad hidrocarburífera convencional, especialmente en áreas maduras, de menor escala y mayor complejidad operativa.
Ziliotto explicó que la licitación pública de El Medanito se ejecutó bajo las condiciones fijadas por la ley 3620, lo que implicó ofrecer al mercado un activo con alta participación estatal, regalías elevadas, bonos de ingreso significativos y compromisos de inversiones intensivos.
Ese esquema, sostuvo, contrastó con las estrategias adoptadas por otras provincias productoras que, frente al retiro de operadores hacia Vaca Muerta, el declino de los yacimientos, el incremento de los costos de producción y la incertidumbre por los precios internacionales, avanzaron en medidas como la reducción de alícuotas de regalías, la eliminación o sustitución de bonos por compromisos de inversión, la extensión de plazos concesionales y una mayor flexibilidad en la participación estatal.
Según el gobernador, esos instrumentos responden a una estrategia pragmática orientada a preservar la producción y el empleo.
En contraste, sostuvo que la licitación de El Medanito, aunque se ajustó a la ley 3620, quedó objetivamente desalineada de las condiciones que hoy convalida el mercado. A ello sumó un contexto de precios incierto y restricciones financieras que actuaron como barrera de entrada para potenciales oferentes.
En ese marco, Ziliotto advirtió que, si no se impulsan oportunamente los cambios necesarios, las consecuencias podrían ser que La Pampa no pueda producir hidrocarburos en el corto o mediano plazo. “La Pampa no es una provincia petrolera, es una provincia con petróleo”, expresó el gobernador, parafraseando al exmandatario Carlos Verna.
También señaló que, en el caso de El Medanito, una eventual reversión expondría a la provincia a asumir pasivos complejos. Por eso, sostuvo que la continuidad operativa controlada aparece como una condición necesaria para una transición responsable, fundamentalmente en términos de empleo y producción.
Por último, el gobernador remarcó que la opción planteada en el proyecto “no representa una solución de fondo” que resuelva el destino del área y su prosperidad productiva, como sí buscaba el primer proyecto enviado a la Legislatura el 19 de noviembre de 2024. En cambio, sostuvo que se trata de una “herramienta de coyuntura”, vinculada exclusivamente a que ya no existe tiempo suficiente para alternativas mejores, y a que la incertidumbre del mercado petrolero convencional actual dificulta aún más cualquier otra salida.
En ese sentido, explicó que la iniciativa se funda en la necesidad de garantizar la continuidad operativa, preservar las fuentes de trabajo, sostener la integridad de las instalaciones y proteger el ambiente, asegurando una transición ordenada hacia un régimen concesional definitivo que resguarde el interés público y el desarrollo sostenible del sector.


