Un informe de la consultora Politikon Chaco reveló que en La Pampa el cuentapropismo representa el 20,5% del empleo total.
De acuerdo al estudio, actualmente hay 3,3 millones de cuentapropistas en el país, un 42% más que en 2016. En paralelo, el empleo asalariado retrocedió: suma 9,8 millones de personas y quedó 2,5% por debajo del pico alcanzado en 2023. El fenómeno está directamente vinculado a la precarización laboral.

En términos estadísticos, la participación del empleo asalariado cayó al 71,9%, el segundo nivel más bajo desde 2016, apenas por encima del derrumbe registrado en 2020. El resto de los ocupados (3,6%) corresponde a empleadores y trabajadores familiares sin remuneración.
“El crecimiento del cuentapropismo suele estar asociado a dificultades para conseguir empleo formal y a estrategias de supervivencia de los hogares”, advierte el informe. En otras palabras, detrás de la suba de monotributistas, changas y trabajos informales aparece la falta de puestos registrados.
La tendencia no es homogénea. Mar del Plata encabeza el ranking con 32,5% de trabajadores por cuenta propia, seguida por Posadas (32%) y el Gran Resistencia (30,7%). En el otro extremo se ubica Río Gallegos, con apenas 9,2%, el único aglomerado con un dígito.
La expansión fue marcada en casi todo el país: 27 de los 32 aglomerados urbanos registraron aumentos desde 2016. El Gran Resistencia lideró la suba con 14,3 puntos porcentuales, seguido por Posadas (+11) y el Gran Tucumán (+8,9).
También se observan fuertes diferencias en el empleo formal. Río Gallegos presenta el mayor nivel de asalariados (88,3%), seguido por Ushuaia-Río Grande (83,9%) y Gran Catamarca (80,8%). En cambio, Mar del Plata (63,1%), Posadas (64,1%) y Corrientes (65,3%) muestran las proporciones más bajas.
La evolución histórica confirma el problema estructural. Entre 2016 y 2020 el cuentapropismo creció sin pausa, del 20,5% al 25%. Luego bajó entre 2021 y 2023, cuando la recuperación económica permitió recuperar empleo registrado. Sin embargo, en los últimos dos años la tendencia volvió a invertirse: el trabajo por cuenta propia subió tres puntos porcentuales mientras el asalariado cayó en la misma magnitud.
En términos concretos, el mercado laboral muestra cada vez más trabajadores que generan sus ingresos sin estabilidad, sin convenio colectivo y muchas veces sin cobertura social.
El informe resume la situación con una conclusión clara: “El cuentapropismo alcanza su máximo histórico en términos absolutos, mientras el empleo asalariado se ubica por debajo de sus niveles recientes más altos”, una señal de que la creación de trabajo formal sigue sin recuperarse.


