El robo de una moto -que luego fue recuperada en Miguel Riglos– terminó de generar un cortocircuito entre la municipalidad de Lonquimay y el Ministerio de Seguridad de La Pampa: el intendente Manuel “Manu” Feito (peronismo) anunció este sábado que ya no mantendrá las 16 cámaras de videovigilancia. Se espera que, en los próximos días, las transfiera a la Policía.
Fieto es uno de los jefes comunales del peronismo que, desde el año pasado, viene tomando distancia del gobernador Sergio Ziliotto, y de los ministros, en medio de la interna de peronismo. De todas maneras, ambas partes han mantenido las formas: de hecho, ayer, hubo un acto de entrega de 21 casas sociales que fueron terminadas con fondos de Casa de Gobierno, y el gobernador incluso le mandó a avisar que construirá más viviendas.
Lo cierto es que este sábado, por redes sociales, el jefe comunal se despachó con una noticia que generó ruido: anunció intempestivamente que la municipalidad dejará de monitorear las cámaras de videovigilancia que desde 2022 están ubicadas en la vía pública y sostuvo que esa tarea quedará a cargo de la Policía de la provincia. Lo hizo poco después del robo de una moto.
Según dijo, el sistema de videovigilancia municipal, que consta de 16 cámaras, será desmontado y el monitoreo local se limitará desde ahora a los espacios y dependencias propias del municipio.
Feito, en el comunicado, resaltó que la seguridad es responsabilidad de la Provincia. “La seguridad pública es responsabilidad exclusiva del Ministerio de Seguridad y de la Policía de la provincia”, expresó.
Dijo que el sistema había sido implementado por la comuna como una herramienta complementaria de prevención.
No lo mencionó, pero Diario Textual pudo saber que la gota que colmó el vaso fue el robo de una moto Honda Twister, que luego fue recuperada en el pueblo vecino de Riglos. Este hecho generó una situación de tensión con la Policía.


