El Gobierno puso en marcha un ambicioso plan de retiros voluntarios en los medios públicos con el objetivo de reducir la planta de personal a casi la mitad. La medida alcanza a Radio y Televisión Argentina (RTA) y a Contenidos Públicos, que en conjunto suman más de 2200 empleados, y estará vigente hasta fines de marzo.
La iniciativa se da en el marco de la intervención prorrogada hasta febrero de 2027 mediante el decreto 79/2026, publicado en el Boletín Oficial. Desde mediados del año pasado, el área está bajo nuevas autoridades encabezadas por Carlos Curci, exvocero de la Sociedad Rural, en línea con la estrategia oficial de ajuste del gasto.
Según fuentes oficiales, el objetivo es que entre 500 y 600 trabajadores acepten el retiro en esta primera etapa. Sin embargo, en la Casa Rosada reconocen que no está garantizado alcanzar esa cifra: gran parte del personal tiene más de 20 años de antigüedad, lo que podría dificultar las salidas. Incluso admitieron a La Nación que, en algunos casos, podría resultar más conveniente esperar un eventual despido que adherirse voluntariamente.
El plan establece que quienes se acojan al retiro no podrán volver a trabajar en el Estado por cinco años y que aquellos con mayor antigüedad podrán cobrar la indemnización en hasta tres cuotas.


