La vicegobernadora Alicia Mayoral, a cargo del Poder Ejecutivo, se dirigió por nota al ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo; al secretario de Obras Públicas, Luis Giovine; y al subsecretario de Recursos Hídricos, Bartolomé Heredia, para solicitar que se arbitren, con carácter urgente, los medios necesarios para restablecer el funcionamiento del radar meteorológico ubicado en Anguil.
El equipamiento está emplazado en la Estación Experimental Agropecuaria INTA Anguil “Ing. Agr. Guillermo Covas”, sobre la ruta nacional 5, y es operado por el INTA a través del Instituto de Clima y Agua. Se trata de un radar doppler de doble polarización (banda C), clave para la detección de nubosidad y precipitaciones.
La información que genera el radar es remitida al Servicio Meteorológico Nacional, organismo que la utiliza para la emisión de alertas tempranas por tormentas severas y otros fenómenos meteorológicos de impacto.
Un año y medio fuera de servicio
El radar de Anguil permanece fuera de servicio por problemas técnicos desde mediados de agosto de 2024. Esta situación deja sin cobertura a la porción centro-este de la provincia y genera un área sin información en tiempo real sobre el estado de la atmósfera y sus variaciones.
En la nota, la vicegobernadora advirtió que esta carencia tuvo consecuencias concretas durante la tormenta severa que afectó a Santa Rosa el miércoles 18 de febrero. El fenómeno incluyó lluvias intensas, vientos huracanados y caída de granizo. El evento provocó la caída de más de mil árboles, el derrumbe de cientos de columnas del tendido eléctrico, voladuras de techos, daños en vehículos y anegamientos. La ciudad aún se encuentra en proceso de recuperación.
Alertas para atenuar daños
Mayoral subrayó que este tipo de eventos extremos tiende a reiterarse como consecuencia del cambio climático, por lo que consideró imperioso contar con herramientas tecnológicas que permitan anticipar riesgos y emitir alertas en tiempo y forma para mitigar daños y proteger a la población y al sistema productivo.
También señaló que, debido a la antigüedad del equipamiento, la reposición de componentes defectuosos resulta compleja, lo que dificulta su reparación integral. En ese sentido, planteó como alternativa el reemplazo por un radar de tecnología más moderna, como los desarrollados por Invap, que se instalan en el país en el marco del Programa Sistema Nacional de Radares Meteorológicos (Sinarame).
Finalmente, solicitó que se adopten las decisiones necesarias para garantizar la pronta puesta en funcionamiento del radar de Anguil y puso a disposición los equipos técnicos provinciales para colaborar en las instancias que resulten necesarias.


