El Gobierno nacional busca que esta tarde el Senado apruebe la reforma a la Ley de Glaciares con el objetivo de atraer inversiones mineras. Los cambios podrían afectar La Pampa, concretamente a los ríos Atuel y Colorado.
Dos de los senadores por La Pampa ya avisaron que votarán en contra. Daniel Kroneberger (UCR) anticipó a Diario Textual que rechazará la iniciativa porque no está de acuerdo en “entregarle la potestad a las provincias” para que autoricen actividades que podrían poner en peligro recursos naturales. También, días atrás, Daniel Bensusán (PJ) ya dijo que lo rechazará. A su vez, la senadora Victoria Huala (Pro) dejó sujeto su voto favorable a que se le incluyan modificaciones al proyecto oficial.
La actual Ley 26.639 (o Ley de Glaciares) prohíbe ciertas actividades productivas para preservar glaciares y el ambiente periglaciar como reservas estratégicas de recursos hídricos para cumplir ciertas funciones (entre otras, la de “atractivo turístico”). Se trata de un “presupuesto mínimo de protección” que el art. 41 de la Constitución autoriza a dictar a la Nación.
El proyecto del Gobierno -un compromiso que asumió con los gobernadores de provincias cordilleranas- introduce una modificación sobre las “formas periglaciares” y propone distinguir entre aquellas que cumplen funciones de reservas estratégicas de recursos hídricos y recarga de cuencas hidrográficas, y aquellas que no cumplen esa finalidad y podrían destinarse a usos económicos. Concretamente a la explotación minera.
De ese modo, no todo el territorio periglaciar quedaría protegido de la explotación, sino únicamente las formaciones con función hídrica comprobable.
La normativa vigente, sancionada en 2010, protege tanto los glaciares visibles como las formaciones periglaciares, compuestas por una mezcla de suelos congelados de agua dulce, roca y sedimentos.
Se trata de ecosistemas de alta montaña, reservorios de agua dulce cercanos a glaciares, con suelos congelados o saturados de agua, que cumplen un papel clave en la regulación del equilibrio hídrico y geomorfológico.
Los ambientalistas rechazan de plano esta modificación: consideran que se diluirían las protecciones a los glaciares. Pero las empresas mineras y el Gobierno consideran que brindará precisiones para avanzar con inversiones que convertirían al país en un proveedor clave de cobre y litio, metales con creciente demanda por la transición energética.
Kroneberger y Bensusán, en contra
El proyecto oficial será tratado este jueves en el Senado. El senador peronista Daniel Bensusán cuestionó que se modifique la Ley de Glaciares y advirtió sobre una “catástrofe ambiental” para el Atuel y el Colorado.
“Este proyecto puede traer consecuencias catastróficas para el ambiente y el desarrollo productivo regional. En especial para La Pampa”, afirmó, y advirtió que los glaciares y los ambientes periglaciares constituyen la fuente de los ríos Atuel y Colorado, cursos interjurisdiccionales que resultan vitales para el desarrollo productivo, el consumo humano y el equilibrio ambiental pampeano.
En tanto, Daniel Kroneberger (UCR La Pampa) dijo a Diario Textual que rechaza el proyecto libertario porque no está de acuerdo en “dejarle la potestad a las provincias” para que autoricen actividades que podrían poner en peligro recursos naturales.
Huala no definió su voto
La senadora Victoria Huala (PRO La Pampa) dijo a este diario digital que aún no definió su voto. “Estoy intentando de que se incluyan modificaciones. Todavía no sé cómo votaré”, respondió.


