A pocos días de iniciadas las obras en el barrio Aquiles José Regazzoli (ex Peñi Ruca), la transformación del espacio ya es notoria. La municipalidad de Santa Rosa avanza, con recursos propios, en la pavimentación de todas las calles y la construcción de una nueva plaza pública que apela a la memoria colectiva y la historia de La Pampa.
El pasado lunes, en la apertura de sesiones del Concejo Deliberante, el intendente Luciano di Nápoli anunció que en pocas semanas el barrio iba a estar asfaltado por completo, y destacó que las familias “lo esperaban desde su fundación”, hace 50 años. Además, confirmó que en la nueva plaza se conmemorarán los 50 años del golpe de Estado de 1976.
La semana pasada comenzaron los trabajos de pavimentación. Se intervienen los pasajes 12 de Octubre, 17 de Octubre y 30 de Octubre, entre las calles José Luro y la colectora de Avenida Circunvalación Santiago Marzo Sur.
Se realizaron previamente tareas de nivelación y las bases, y esta semana comenzaron las carpetas asfálticas. Una vez concluidos los trabajos se realizará la demarcación vial.
El pavimento en todo el barrio mejorará la seguridad vial, la transitabilidad y renueva el vínculo de las familias que lo habitan con su entorno.
Plaza
La nueva plaza se construye en un predio ubicado entre las calles 17 de Octubre, Víctor Lordi y 30 de Octubre. Este espacio, destinado al encuentro y la memoria colectiva, contará con arbolado, nueva iluminación, veredas y caminos internos totalmente accesibles.
El municipio parquizará el área y colocará mobiliario urbano. El proyecto incluye, además, un mural del artista pampeano Santiago Amrein, cuya intervención estará inspirada en los Derechos Humanos y la figura del ex gobernador Regazzoli.
Un barrio con historia
El 24 de marzo de 1976, con la llegada de los militares al poder, el entonces gobernador Aquiles José Regazzoli —elegido por el voto popular— tomó la valiente decisión de anticipar la entrega de llaves de las 80 viviendas construidas en el barrio Peñi Ruca.
Como la obra estaba concluida y el Golpe de Estado era inminente, Regazzoli, a través de Alicia Cháves, una empleada de la Provincia, se encargó de hacer la entrega la misma noche del golpe, a los nuevos propietarios que esperaban con ansias. Fruto de esa acción, los vecinos comenzaron a llamar barrio Regazzoli a su lugar.

