Lumilagro, una de las empresas más reconocidas en la fabricación de termos y que funciona desde 1941, dio un giro inesperado en su producción tras 83 años de funcionamiento. Debido a una caída de ventas del 50%, la empresa decidió desvincular a 170 trabajadores y comenzar a producir en China, reinventando por completo su modelo productivo.
La marca fue creada por cuatro familias, y actualmente es conducida por la cuarta generación de los Nadler y los Suranyi. El fundador fue Eugenio Suranyi, tío bisabuelo de Martín Nadler, que en la actualidad es el director ejecutivo y dueño de Lumilagro.
Tras la drástica caída de ventas y la importación de termos sin control, la empresa debió tomar la decisión de no fabricar más termos de vidrio en su fábrica en Tortuguitas.
“Se consumen 4 millones de termos anuales en Argentina y solo de Paraguay ingresaron 4 millones, más lo que ingresa por el norte. Son termos tóxicos y truchos. Cuando están en contacto con agua caliente, desprenden metales cancerígenos”, expresó Martín Nadler.

