Dos aviones de combate de Estados Unidos, un moderno F-15E y un A-10, fueron derribados este viernes por fuego iraní. Del primero, un piloto logró ser rescatado con vida, mientras que otro es intensamente buscado en un operativo. En tanto, el piloto del segundo avión pudo eyectarse y pudo ser rescatado.
Dos helicópteros UH-60 Blackhawk que participaban en las tareas de búsqueda y rescate de la tripulación del F-15E también fueron atacados por Irán. Un funcionario citado por NBC News indicó que algunos militares sufrieron heridas leves, aunque todos se encuentran fuera de peligro, según consignó la Agencia Noticias Argentinas.
Un miembro de la tripulación del F-15E derribado fue rescatado por fuerzas estadounidenses, según confirmaron funcionarios a CBS News. La aeronave está diseñada para misiones aire-aire y aire-tierra y suele ser operada por un piloto y un oficial de sistemas de armas.
Desde la Fuerza Aérea de Estados Unidos explicaron que el avión tiene capacidad para penetrar defensas enemigas a larga distancia, atacar objetivos terrestres y retirarse bajo combate.
Fuentes citadas por CNN señalaron que el piloto rescatado se encuentra con vida, bajo custodia de Estados Unidos y recibe atención médica. No está clara la situación del segundo tripulante, mientras continúan las tareas de búsqueda.
Repercusiones y tensión internacional
Israel pospuso algunas ofensivas planificadas en Irán para no interferir con el operativo de rescate estadounidense, según confirmó un funcionario a CNN. Además, ofreció apoyo de inteligencia.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue informado sobre el derribo, según declaró la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, a CBS News. El mandatario sostuvo que el episodio no afectará las negociaciones indirectas con Irán.
“No, en absoluto. Es la guerra”, afirmó Trump en diálogo con NBC News.
Desde Irán, el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, ironizó sobre la situación luego del derribo del F-15E. En un mensaje publicado en la red X, cuestionó la estrategia estadounidense.
Además, desde Teherán ofrecieron una “generosa recompensa” por la captura del segundo piloto, según reportes internacionales.
La Guardia Revolucionaria iraní desplegó un operativo en una zona del suroeste del país, en la provincia de Kohgiluyeh y Boyer-Ahmad, ante la presunción de que allí podría encontrarse el aviador desaparecido. La búsqueda incluyó tropas y residentes locales, sin resultados positivos.
El segundo ataque y críticas políticas
Luego del derribo del F-15E, un avión monoplaza enviado en apoyo a la misión de rescate también fue alcanzado por fuego iraní. Se trata de un A-10 Thunderbolt, conocido como “Warthog”.
La aeronave logró ingresar al espacio aéreo de Kuwait, donde el piloto se eyectó antes del impacto. El militar se encuentra a salvo.
Irán también atacó helicópteros UH-60 Blackhawk involucrados en las tareas de rescate. Según NBC News, hubo heridos leves, aunque todos los efectivos están fuera de peligro.
En el plano político, el representante demócrata Seth Moulton, integrante de la Comisión de Servicios Armados, cuestionó la estrategia del gobierno estadounidense en el conflicto.
“No saben cómo salir de este lío. No saben cómo terminar esta guerra”, afirmó en declaraciones a CNN.


