El presidente Donald Trump anunció el domingo el bloqueo naval del estrecho de Ormuz, declaró que su Marina interceptará todo barco que haya pagado peaje a Irán y advirtió que cualquier iraní que dispare contra buques estadounidenses o civiles “será enviado al infierno”, en una serie de publicaciones en Truth Social que escalaron drásticamente la tensión en el Golfo Pérsico tras el colapso de las negociaciones de paz en Islamabad.
“La Marina de los Estados Unidos, la mejor del mundo, comenzará de inmediato el proceso de bloquear cualquier barco que intente entrar o salir del estrecho de Ormuz”, escribió Trump.
El mandatario también instruyó a su armada a “buscar e interceptar todo buque en aguas internacionales que haya pagado un peaje a Irán”, y anunció que comenzarán a destruir las minas colocadas por Teherán en el estrecho. “Ninguno de los que pague un peaje ilegal tendrá libre paso en alta mar”, advirtió.
“En el momento apropiado, estamos completamente listos y nuestras fuerzas militares terminarán con lo poco que queda de Irán”, agregó.
El estrecho de Ormuz se ha convertido en el principal punto de fricción entre ambas potencias desde el inicio del conflicto. Antes de su cierre efectivo por parte de Irán, por esa vía transitaba una quinta parte del petróleo mundial. Trump acusó a Irán de haber prometido abrir el estrecho y de haber incumplido deliberadamente ese compromiso.
Antes de los anuncios de Trump, el vicepresidente J D Vance abandonó Islamabad. Dijo que Washington había presentado su “oferta final y mejor” y que ahora le correspondía a Irán decidir.
La delegación iraní también se retiró sin acuerdo: el presidente del Parlamento, Mohammad-Bagher Ghalibaf, afirmó que su equipo presentó “iniciativas constructivas” pero que la contraparte “no pudo ganarse la confianza” de los negociadores iraníes.
El conflicto se desencadenó el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel atacaron Irán, lo que provocó una represalia de Teherán que sacudió la región y la economía mundial. Una tregua temporal de dos semanas había sido acordada para dar lugar a las conversaciones de paz, cuyo fracaso abre ahora una nueva y peligrosa fase del enfrentamiento.


