La discusión por la derogación de la Ley Provincial Nº 1489, que regula el control de reproductores bovinos de pedigree, volvió a instalarse este jueves luego de que la Asociación Agrícola Ganadera de La Pampa y más de 40 cabañas reclamaran públicamente que se elimine la norma. Sin embargo, el debate ya estaba abierto: el Poder Ejecutivo había impulsado esa modificación el año pasado, aunque el proyecto continúa sin resolución en la Cámara de Diputados. “La derogación de la Ley de Admisión constituye una decisión razonable que permitirá avanzar hacia un marco normativo más moderno, basado en la confianza en las instituciones técnicas, el respeto por la libertad de producción y comercialización, la reducción de cargas burocráticas innecesarias y el fortalecimiento de la competitividad de la ganadería pampeana”, expresó La Agrícola en un comunicado de prensa.
La iniciativa enviada por el Gobierno provincial propone derogar la denominada Ley de Admisión, al considerar que buena parte de sus disposiciones quedaron superadas por la normativa nacional y por los actuales sistemas de control sanitario y registración de reproductores. No obstante, el expediente permanece sin avances debido a la falta de consenso entre los distintos actores involucrados.
El principal punto de conflicto surgió con el rechazo del Colegio Médico Veterinario de La Pampa, que sostiene que la ley continúa siendo una herramienta importante para preservar los controles zootécnicos y sanitarios, además de brindar garantías a productores y compradores.
La Agrícola, por lo pronto, dijo que “se trata de una norma que ha perdido vigencia práctica frente a la realidad productiva, sanitaria y jurídica actual” de La Pampa. “El ordenamiento jurídico argentino cuenta con mecanismos adecuados para proteger a compradores y vendedores. El Código Civil y Comercial de la Nación establece un amplio régimen de responsabilidad contractual, saneamiento por vicios ocultos, garantías y reparación de daños, permitiendo que cualquier incumplimiento o defecto sea reclamado por las vías legales correspondientes”, expresó.
“En consecuencia, la permanencia de controles adicionales y paralelos no sólo implica una duplicación de trámites y costos administrativos, sino que además genera una innecesaria superposición de funciones sobre actividades que ya se encuentran reguladas y controladas por profesionales especializados y organismos competentes”, agregó.
Este es el documento de La Agrícola, junto a cabañeros:
“La Asociación Agrícola Ganadera de La Pampa y representantes de las principales cabañas bovinas de la provincia consideran necesaria la derogación de la Ley Provincial N° 1489, conocida como Ley de Admisión, por entender que se trata de una norma que ha perdido vigencia práctica frente a la realidad productiva, sanitaria y jurídica actual.
Cuando la ley fue sancionada, hace más de treinta años, las condiciones de control sanitario y comercialización de reproductores eran sustancialmente diferentes. Sin embargo, durante estas décadas el sector ganadero ha evolucionado incorporando sistemas de trazabilidad, controles sanitarios obligatorios, registros genealógicos, certificaciones de raza y evaluaciones profesionales que brindan garantías suficientes respecto de la aptitud genética y sanitaria de los reproductores.
Asimismo, el ordenamiento jurídico argentino cuenta con mecanismos adecuados para proteger a compradores y vendedores. El Código Civil y Comercial de la Nación establece un amplio régimen de responsabilidad contractual, saneamiento por vicios ocultos, garantías y reparación de daños, permitiendo que cualquier incumplimiento o defecto sea reclamado por las vías legales correspondientes.
En consecuencia, la permanencia de controles adicionales y paralelos no sólo implica una duplicación de trámites y costos administrativos, sino que además genera una innecesaria superposición de funciones sobre actividades que ya se encuentran reguladas y controladas por profesionales especializados y organismos competentes.
La vigencia de la Ley 1489 transmite además un mensaje equivocado: el de la desconfianza. Desconfianza hacia los médicos veterinarios que certifican la aptitud reproductiva de los animales; desconfianza hacia las asociaciones de criadores que administran los registros genealógicos y controles raciales; desconfianza hacia los organismos sanitarios nacionales que fiscalizan el estado sanitario de los rodeos; y desconfianza hacia los propios productores, que son los principales interesados en preservar el prestigio y la calidad de sus reproductores.
Lejos de fortalecer los controles, la burocracia excesiva suele generar mayores costos, más trámites y más tiempo destinado a cumplir requisitos formales, sin que ello se traduzca necesariamente en mejores resultados sanitarios o productivos.
La experiencia demuestra que la calidad de los reproductores se sostiene a través de la responsabilidad profesional, la transparencia comercial, los controles sanitarios vigentes y las herramientas jurídicas existentes, no mediante la acumulación de regulaciones que terminan obstaculizando la actividad.
Por ello, entendemos que la derogación de la Ley de Admisión constituye una decisión razonable que permitirá avanzar hacia un marco normativo más moderno, basado en la confianza en las instituciones técnicas, el respeto por la libertad de producción y comercialización, la reducción de cargas burocráticas innecesarias y el fortalecimiento de la competitividad de la ganadería pampeana.
La libertad productiva requiere reglas claras, seguridad jurídica y responsabilidad. No más trámites por los trámites mismos”.


