Marcelo Suárez, miembro de la Comisión de Vecinos contra el Peaje de Mercedes, anticipó el fracaso del nuevo plan de concesiones viales que puso en marcha el Gobierno nacional y que por, ejemplo, en el caso de la ruta nacional 5, desde el 1 de julio quedó a cargo de la empresa Construcciones Electromecánicas del Oeste SA.
“Produce tristeza que aquellos que somos usuarios viales veamos otra vez un sistema que va a fracasar y aparte que vamos a tener que pagar de nuestros bolsillos cifras muy onerosas”, resumió el vecino de Mercedes, en la provincia de Buenos Aires.
El tramo concesionado comprende 546,65 kilómetros entre Luján, en la provincia de Buenos Aires, y el empalme con la ruta nacional 35, en La Pampa. El contrato tendrá una vigencia de 20 años. La concesión no contempla la construcción de una autovía ni la ejecución de obras de infraestructura de gran envergadura. Las tareas previstas se limitan al mantenimiento y la conservación de la calzada. El proyecto también prevé la instalación de una cabina de peaje a la altura de Lonquimay.
Suárez recordó la instalación de los peajes en la década del 90 pero incluían obras, en algunas rutas, aunque criticó que se aplique ese cobro: “No es el peaje un sistema apto para una ruta nacional, sino que tiene que ser de alta transitabilidad, como son los accesos a la Capital Federal, donde sí es posible hacer un sistema de peaje y con autovías o autopistas”, explicó.
“Este sistema de peajes en rutas nacionales que no tienen autopistas no es viable, y este Gobierno nacional insiste en el error que ya transitaron muchos gobiernos, y aparte insiste en lo que para nosotros es una ilegalidad, porque no tienen caminos alternativos, no tienen colectoras, y por sobre todo lo peor que pasa en el país, que es la siniestralidad vial. Por culpa de las rutas que están hechas un desastre, y por culpa de la falta de controles que realmente la gente está manejando muy mal, y bueno, pasa lo que pasa, que todos los días estamos viendo accidentes mortales con heridos, que eso también tiene un costo, tiene un costo en los seguros, tiene un costo en los hospitales, tiene un montón de costos que se deberían evaluar socialmente”, expresó Marcelo Suárez.
Otro punto crítico es que antes de esta nueva concesión debería haberse creado un ente regulador por ley, con la participación de los usuarios viales, porque las concesiones tienen carácter de servicio público y no se hizo. “Esto es como en la década del 90’ y peor, porque no se hace nada y encima se agregan nuevas estaciones de cobro, uno cada 90 kilómetros, una cosa totalmente disparatada”, aseguró.
También se refirió a la empresa mendocina Construcciones Electromecánicas del Oeste SA. “Su compromiso -dijo- es mantener, reparar, cortar el pasto. No sabemos si se va a hacer cargo inclusive de los móviles de la anterior concesionaria. En este momento ahí es todo un limbo, donde están ahí muy callados los dirigentes de Sutpa (Sindicato Único de Trabajadores de los Peajes y Afines), negociando a ver quién queda y quién no queda en la nueva empresa”.
Autovía y su insistencia
Suárez resaltó la insistencia desde la Comisión de Vecinos de Mercedes de concluir la autovía de la ruta nacional 5 hasta Santa Rosa.
“Hubo una primera licitación que fue hasta Bragado, si no me equivoco, y falló. Luego hasta Carlos Casares y falló. Es decir, nunca hicieron las autopistas que deberían hacer el Gobierno nacional y las empresas”, recordó.
Y añadió: “Y la última, que para mí es la más escandalosa y que abarca este gobierno de (Javier) Milei, es que teníamos un crédito otorgado por el anterior gobierno de Alberto Fernández de una pequeña autopista, no era nada extraordinario, entre Mercedes y Suipacha. En verdad entre el acceso sur de Mercedes y Suipacha, porque quedaban en el medio, hay 7 o 8 kilómetros en la nada misma. Pero bueno, nosotros estábamos contentos porque el tránsito en esa zona es muy complicado, hay un par de puentes que son mortales porque no se ve quién viene de enfrente”.
“Y estábamos contentos porque se estaba construyendo muy bien. Eso era de un crédito que otorgaba el BID y otro banco más, que se lo daban al Gobierno y éste iba pagando a la empresa contratista. Pero de un día para otro el Gobierno decidió que no le iba a pagar más a esta empresa y lógicamente se fue, sacó las máquinas”, sostuvo Suárez.
Con la obra paralizada, afirmó: “Lo poco que hicieron, o lo mucho que han hecho, porque con las lluvias y el hecho de no aplanarse y el hecho de no usarse, todo eso se puede perder a la basura. Estamos perdiendo plata por un capricho que viene desde el lado del ministro Luis Caputo y que bajó hasta infraestructura y transporte y luego hacia Vialidad Nacional, que hoy ya no corta ni pincha ninguna decisión y que la han desguazado y han hecho un desastre dentro de ese organismo nacional. Así que lamentablemente no podemos hacer ni siquiera un tramo de 20 kilómetros”.
Y concluyó: “La verdad que el reclamo por la autovía va a tener que esperar. O vamos a tener que cambiar de Gobierno nacional, que va a ser lo más fácil, porque no van a hacer ninguna de estas cuestiones que nosotros estamos pidiendo”.

