El convenio de cooperación hídrica que firmaron este lunes los gobernadores Sergio Ziliotto y Axel Kicillof para fortalecer la prevención y la respuesta conjunta frente al escenario climático del llamado Super Niño tiene un capítulo especial para la zona de Quemú Quemú: si se desbordan los dos reservorios de la llamada Obra de los Daneses, se activarán las negociaciones para intentar derivar los excedentes de agua, en forma gradual, hacia la provincia de Buenos Aires. El principal objetivo es proteger de una inundación al pueblo o evitar el incremento de las napas freáticas.
José Gobbi, secretario de Recursos Hídricos de La Pampa, dio detalles a Diario Textual. “Lo que estamos conversando es cómo, en conjunto, hacer una planificación de esos excedentes hídricos. Es una mirada de mediano y largo plazo, con el fin de armar un sistema de canalización conjunta para dirigir los excedentes al sistema Hinojo-Las Tunas y Cuero de Zorro (NdeR: un conjunto de espejos de agua dulce ubicado en el noroeste de la provincia de Buenos Aires, cerca del partido de Trenque Lauquen)”, dijo.
El funcionario explicó que el convenio firmado este lunes tiene tres patas. Una es la del alerta temprana e intercambio de información; la segunda es el reemplazo de las tuberías por un puente en el camino del Meridiano V, desde la ruta 188 hacia el sur, unos 7 kilómetros -esos caños, con las precipitaciones, se deterioraron-; y la tercera parte tiene que ver con la gestión de los excedentes hídricos de la Obra de los Daneses, en Quemú.
La Obra de los Daneses
La zona de Quemú es una de las “más bajas” del noreste provincial. Por eso, hace casi tres décadas, profesionales del Instituto Danés de Hidráulica propusieron que allí se concentrara una “zona de sacrificio” para contener los excesos hídricos.
Durante casi dos décadas, La Pampa impulsó la realización de canales y reservorios para que, dentro de nuestra provincia, se almacenaran los excesos hídricos. Es decir, el Estado provincial decidió hacerse cargo, en la zona de Quemú, del agua que llegaba, entre otros puntos, de General Pico, Trenel, Villa Mirasol, Colonia Barón y Metileo.
El proyecto fue ideado por el Instituto Danés de Hidráulica. De allí que esos trabajos, que se iniciaron a principios de 2000, se conozcan como la Obra de los Daneses.

El Estado tuvo que expropiar miles de hectáreas, no sin resistencia de algunos los productores rurales: lo hizo, principalmente, en la zona del campo El Cerrito y en el Bajo de Bárbulo. Estaba previsto un tercer reservorio, más al norte, pero la idea fue desestimada en 2017: el entonces gobernador Carlos Verna, en medio de unas importantes inundaciones, anunció que se abandonaba el proyecto para hacer un nuevo reservorio y sostuvo que iba a impulsar un canal para derivar directamente el agua excedente, en caso de desbordes de los Daneses, hacia la provincia de Buenos Aires.
De esta manera, la obra de Regulación y Control de Inundaciones en la Región Noreste de La Pampa quedó paralizada. Pero, en los hechos, no fue abandonada.
La tercera etapa, que ya Verna desestimó hace casi 10 años, contemplaba la creación de un nuevo reservorio de 8 mil hectáreas en Trilí, al noroeste de Quemú: los técnicos del Gobierno han advertido que, de avanzar con ese reservorio, se aumentaría la presión sobre la ruta provincial 1 y se incrementarían dramáticamente las napas en el pueblo de Quemú. De todas maneras, cuando hay excesos hídricos, parte de esa zona —donde estaba previsto el tercer reservorio— se inunda. Es decir, funciona como “amortiguador” de los dos reservorios aguas abajo.
Poco después, se anunció un estudio de canalización que conectaría la llamada Laguna de Cobreros con la estancia La Aurora, al este de Quemú Quemú. El objetivo es que, si se rebalsa la Obra de los Daneses —que deriva el agua hacia los campos de la familia Cobreros—, se puedan enviar excedentes hacia Buenos Aires. Esa es la obra que ahora, en los próximos meses, se activaría si hay una emergencia.
Mitos y posiciones equivocadas
Gobbi dijo, en otro tramo de la entrevista de Diario Textual, que circulan desde hace años dos visiones erróneas sobre las inundaciones en La Pampa: son las que sostienen que los anegamientos en toda la zona noreste son a causa de la crecida del río Quinto y que se agravan porque supuestamente no se ha terminado la Obra de los Daneses.
“La cuenca hidrográfica del río Quinto es relativamente pequeña en La Pampa”, aclaró. Es decir, afecta principalmente a campos y zonas de Bernardo Larroudé e Intendente Alvear. Pero no mucho más: es que el agua pasa, a través del Meridiano V, hacia la provincia de Buenos Aires. Así, el agua del río Quinto no se dirige hacia la Obra de los Daneses. “La influencia del Quinto es muy pequeña… No es cierto que todo el noreste se inunda por el río Quinto”, explicó.
“Lo que pasa es que, cuando se ingresa en un ciclo húmedo, se activa el río Quinto y, al mismo tiempo, se activa la zona de la cuenca arreica (NdeR: es decir, sin salida). Esa zona tiene 7 mil lagunas y bajos conectados entre sí”, explicó. “Sí, 7 mil”, remarcó.
“Hay que entender que, si se inundan 200 mil o 250 mil hectáreas, no se puede meter toda esa agua en la Cuenca de los Daneses, que tiene una capacidad de entre 30 mil y 40 mil hectáreas”, dijo.
“Por eso hay dos ideas equivocadas: que las inundaciones son provocadas por el río Quinto y que nos inundamos porque los Daneses no están terminados”, insistió.
“Ahora, con las obras en la zona del río Salado, Buenos Aires puede receptar con más facilidad el agua del río Quinto. Y, a su vez, en el resto de la provincia, la estrategia es proteger los pueblos. Y ese excedente hídrico lo almacenamos en Los Daneses. Y, si se sobrepasa, estamos coordinando con la provincia de Buenos Aires, de forma gradual, para activar el traspaso (hacia Buenos Aires)”, dijo.
La Obra de los Daneses, en rigor, nunca se desbordó. “En 2017, estuvo a 15 centímetros de desbordarse, pero no ocurrió”, contó. Hoy, por lo pronto, la zona está totalmente seca.
“La prioridad es proteger las localidades. Después, rutas y caminos. Y, en la medida de lo posible, disminuir la incidencia de las zonas productivas”, dijo.
Qué dijo el intendente
El intendente de Quemú Quemú, Francisco Tassone, valoró los convenios firmados por los gobernadores Sergio Ziliotto y Axel Kicillof y señaló que el entendimiento entre ambas provincias puede permitir avanzar en el escurrimiento de los excedentes hídricos hacia territorio bonaerense. También destacó las gestiones realizadas con autoridades de ambas jurisdicciones para encontrar una solución al conflicto en el Meridiano V.
En diálogo con la Agencia Provincial de Noticias, Tassone destacó la firma de los convenios entre La Pampa y Buenos Aires para fortalecer la prevención y el manejo conjunto de los excedentes hídricos ante eventuales fenómenos climáticos extremos y explicó que para la localidad el acuerdo adquiere una importancia particular debido a la situación de la cuenca en la que se encuentra. “La verdad es que, para nosotros, que somos una cuenca que está complicada y que no tenemos salida, este convenio es muy importante”, señaló.
En ese sentido, consideró especialmente relevante que ambas provincias puedan definir de manera coordinada el destino del agua. “Nosotros somos el último orejón del tarro, como se dice, que nos movemos en el fondo del balde”, expresó el jefe comunal, al describir la posición de la localidad dentro del sistema hídrico.
Tassone sostuvo que la posibilidad de contar con un escurrimiento hacia la provincia de Buenos Aires permitiría mejorar sustancialmente la situación. “La posibilidad de tener un escurrimiento hacia la provincia de Buenos Aires vendría muy bien”, afirmó.


