Santa Rosa fue sede este mediodía de una reunión de integrantes de la Asociación Argentina de Galgueros, entidad que busca reinsertar en el país y particularmente en La Pampa las “carreras no prohibidas”, como les llaman desde adentro a las competencias de galgos. La convocatoria generó una fuerte polémica y el repudio de animalistas, que incluso realizaron un «escrache» y una sentada frente a la puerta de acceso a la quinta del club General San Martín, sobre calle Palacios, sitio del cónclave.
Ivalú Turnes, especialista en Derecho Animal, recordó que la ley penal 23770, sancionada en noviembre de 2016, prohíbe las carreras de canes en todo el territorio nacional. La norma prevé condenas de hasta cuatro años de prisión y multas de hasta 80 mil pesos para quien “organice, participe o promueva” este tipo de pruebas que entrañan maltrato animal.
A todo esto, la abogada santarroseña expresó su disgusto hacia el Gobierno provincial porque entiende que se hace el “distraído” ante la situación. “En principio (el gobierno) dijo que la ley no estaba vigente y era imperfecta porque no decía que las provincias tenían que adherir: lo cual es una aberración jurídica”, sentenció.
Recordó que el Código Penal, como el Civil, rige automáticamente en todo el país. Por lo tanto, la Provincia no necesita adherir para hacer cumplir la ley.
“Organizar una carrera de perros es un delito, al que se le suelen sumar otros en ese entorno como el juego clandestino y violación a la ley de antidoping, con lo cual se estaría ante un concurso real de delitos”, explicó Turnes a Diario Textual.
La profesional comentó que en La Pampa a esta altura no sabe si las autoridades no lo tienen claro o prefieren mirar para otro lado. “Si bien últimamente no se manifestaron públicamente, se sabe que reciben y atienden demandas de galgueros para ver cómo, presuntamente, pueden volver a realizar carreras”, lamentó. “Además no combaten las competencias clandestinas, cuyos organizadores las siguen publicando en sus páginas públicas, resultando lamentable que no se actúe en ese sentido”.
De acuerdo a Turnes, la reunión de este sábado es “apología del delito” por lo que convocó a una sentada frente al ingreso al club. “Iremos con carteles y pancartas a expresar nuestro rechazo al maltrato animal”, concluyó.
En tanto, su colega rosarina María Angélica Miotti relató en la red social Facebook: “La mayoría de los galgos destinados a carreras son tratados y usados como máquinas desde los primeros meses de edad mediante cría selectiva y monta forzada, confinamiento y falta de libertad, entrenamientos excesivos y con métodos crueles”.
La abogada, a la vez miembro del Instituto de Derecho Animal de Rosario, relató que les inyectan drogas –muchas ilegales- para mejorar su rendimiento y lograr un esfuerzo fuera de lo normal. “Se los droga con un sinfín de sustancias. Estas drogas pueden adquirirse en los mismos canódromos a través de las redes sociales o por correo; por ende, al prohibir a nivel nacional las carreras de perros estamos combatiendo el narcotráfico”, dijo.
“Los perros son víctimas de enfermedades, ataques cardíacos, fracturas de cráneos y otros huesos, lesiones en la columna y en el cuello, electrocuciones. Sufren daños hepáticos y renales, temblores permanentes, ansiedad, convulsiones. Varios mueren durante su importación o al terminar de competir. Otros son arrojados como material desechable donde mueren por inanición o pasan a ser parte de la inmensa lista de perros en situación de calle”, acotó.


