La exposición del ministro de Finanzas, Luis Caputo, ante diputados terminó con un confuso escándalo.
El presidente de la comisión bicameral de deuda, José Mayans, ordenó interrumpir el encuentro cuando la diputada kirchnerista Gabriela Cerruti se paró y se quejó en público por un mensaje que el funcionario le envió en un «papelito» a través de un secretario. «Levantá la sesión, nos vamos», se escuchó decir al funcionario en la transmisión oficial.
“Mis hijas tienen 11 y 13 años. No seas tan mala”, decía el pedazo de papel que mostró la referente kirchnerista. El gesto fue interpretado como una ofensa.
Posteriormente, el ministro pidió disculpas a la diputada nacional Cerruti y dijo que reaccionó «como padre y no como funcionario público», luego de que su exposición ante la Bicameral de Deuda Externa se suspendiera. «Reaccioné como padre y no como funcionario público. No era el lugar ni la forma, le pido disculpas a la diputada Cerruti y a todos. En ningún momento tuve la intención de ofender a nadie. Estuve cuatro horas y media contestando absolutamente todas las preguntas», dijo Caputo en declaraciones distribuidas por sus voceros. «Se lo mandé inocentemente», dijo más tarde en declaraciones televisivas.
«Durante 3 horas y media le respondí preguntas. Me da sensación que se quedaron sin argumentos», dijo a TN. «Ya estaban haciendo show, ya les contesté todo tres veces», agregó.
Cerruti acusó al ministro de haber ejercido violencia de género y aseguró que la frase buscaba condicionarla antes de su intervención en la sesión. Además, dijo que maneja información sensible sobre los negocios del funcionario porque escribió el libro «El Pibe», donde expone una visión crítica sobre la actividad privada del presidente Mauricio Macri y varios de sus allegados.
«Me mandó el papelito con un secretario, me hizo señas y me pidió que lo lea. Soy una diputada, no me puede mandar un papelito en el medio de una sesión, no lo conozco. Tiene que rendir cuentas, está mintiendo desde el primer momento», explicó Cerruti. «O es una amenaza, o es una banalización, o como lo quieras llamar. Es machista, es misógino, es todo eso».
Agustín Rossi, presidente del bloque del Frente para la Victoria, calificó el gesto del ministro como una falta de respeto y pidió su renuncia. En tanto, Fernando Espinoza aclaró que aún faltaba que 10 legisladores expusieran sus preguntas.
El diputado nacional Eduardo Amadeo fue el único representante del oficialismo que intentó darle una explicación a lo acontecido. Según relató, Cerruti «de manera intempestiva» hizo una referencia sobre los hijos de Caputo. «Entonces, Caputo le contestó que tiene dos hijas, es lo que haría cualquier padre que se siente así», desarrolló.
Antes, en un debate de casi cuatro horas, Caputo explicó el programa de endeudamiento del gobierno nacional, se defendió de las denuncias por conflictos de intereses y tuvo un cruce con Axel Kicillof. También hubo una nota oscura: en el medio de la discusión, se cortó la luz.


