Integrantes de la Juventud de Convergencia repudiaron la decisión de la jueza federal, María Servini de Cubría, de intervenir el Partido Justicialista a nivel nacional y nombrar como interventor al sindicalista gastronómico Luis Barrionuevo.
En un comunicado expresaron: “Repudiamos fervientemente la decisión del partido judicial de intervenir el PJ Nacional. Esta es una nueva muestra de la judicialización de la política, la persecución de dirigentes opositores y el deterioro de la República, lo vimos en Brasil días atrás, hoy lo vemos en nuestro país”.
“Nos entristece ver como actores de la justicia resultan ser operadores políticos del gobierno, interviniendo de manera arbitraria al único partido político de expresión popular, y con reales chances de disputarle el poder a la alianza gobernante en las próximas elecciones”, agregaron.
“Este acto no es aislado, se concatena con una serie de hechos, ya conocidos por todos, que atentan contra la democracia y sus instituciones, y es una pantalla más para tapar la situación que atraviesa el país, en momentos donde la brecha de desigualdad se consolida en sus mayores picos”, remarcaron desde la Juventud de Convergencia.
Apelación
El titular del partido a nivel nacional, José Luis Gioja, anticipó que apelará la intervención, al considerar que la resolución de la jueza Servini «es una intromisión y una judicialización de la política».
La intervención se generó a partir de un pedido de los dirigentes sindicales Carlos Acuña (estaciones de servicio), Oscar Rojas (maestranza) y Horacio Valdez (vidrio) para que la Justicia declare «el estado de acefalía» del partido.
Los peticionantes estimaron que «ninguno de quienes arrogan el mandato de aliados, a la fecha cumplen ese requisito» de conducir el partido y representar a los aliados.
Festejo
Desde Convergencia destacaron que los partidos políticos son la columna vertebral del sistema democrático. “Es alarmante que revivamos sucesos como este, que nos rememoran a la proscripción y las dictaduras militares”, expresaron en el texto.
“En alusión a la designación de Luis Barrionuevo como interventor, resulta inexplicable para nosotros, y tampoco encontramos un argumento explícito en los considerando de la jueza Servini de Cubría para fundamentar tal imposición. Solo podemos afirmar que por estas horas se festeja con champagne en los salones de la Casa Rosada”, concluyeron.

