Oscar Centeno, el chofer de Roberto Baratta que con sus anotaciones en diversos cuadernos desató una ola de detenciones de exfuncionarios K y empresarios, decidió declarar como arrepentido ante la Justicia, una figura que podría aliviar su situación procesal.
Centeno está reunido con el fiscal Carlos Stornelli en la fiscalía del quinto piso de Comodoro Py negociando los términos de su declaración como arrepentido.
El chofer de Baratta decidió desprenderse de quien hasta ahora era su abogado, Norberto Frontini, y pasar a contar con un defensor oficial, que será Gustavo Kollman. Según algunos allegados a la causa, esta modificación fue un indicio de que el remisero cambió su estrategia para pasar a colaborar con la causa.
Para ser beneficiado con esta figura, Centeno debería entregar información veraz, relacionada con el hecho investigado y tiene que señalar a responsables de igual o mayor jerarquía que él o dar datos vinculados con la recuperación del dinero.

