Las distintas vertientes del peronismo finalmente se unieron para pelearle a Cambiemos un consejero de la Magistratura y sumar así cuatro lugares en el organismo, lo suficiente para bloquearle al Gobierno los dos tercios necesarios para destituir jueces. El presidente del bloque Justicialista, el salteño Pablo Kosiner, manifestó su desacuerdo y delegó la firma en el pampeano Sergio Zillioto.
Se trata de una jugada que en caso de ser exitosa contiene profundas consecuencias políticas, dado que Cambiemos basó en buena medida su incidencia sobre el estratégico fuero federal en la capacidad que tenía de destituir magistrados. Por eso, no es posible exagerar la importancia de la pelea en curso.
La iniciativa, de la que participan el Frente para la Victoria(FPV), el Bloque Justicialista, el Frente Renovador y el interbloque que preside Felipe Solá, consiste en sumar las distintas bancadas para que la oposición designe dos representantes en el Consejo de la Magistratura y que el oficialismo se quede solo con uno, publica La Política Online.
La jugada se da a espaldas del presidente de la Cámara baja, Emilio Monzó , que tiene previsto designar a dos representantes por el interbloque de Cambiemos y a uno por el FPV. Hasta anoche, la idea del oficialismo era mantener en sus puestos a Mario Negri y a Pablo Tonelli . Los mandatos vencen el lunes, por lo que las próximas horas resultarán decisivas, informa La Nación. La ley del Consejo de la Magistratura indica que el presidente de cada cámara debe designar tres representantes, dos por la mayoría y uno por la primera minoría.
Pero la iniciativa de la oposición tiene dos antecedentes. El primero corresponde a Cambiemos, que en 2015 le quitó un lugar al kirchnerismo, a partir de un acuerdo con bloques de la oposición. El segundo antecedente corresponde al Senado. Pese a que el Bloque Justicialista tiene menos senadores que Cambiemos llegó ayer a un acuerdo con otras bancadas opositoras y designó a dos representantes. Con esas designaciones se dificultó la posibilidad de que el oficialismo alcance automáticamente los dos tercios en el Consejo.
El acuerdo que se teje en Diputados apunta a designar a Graciela Camaño y a un representante del FPV. Podría ser el actual integrante del Consejo, Rodolfo Tailhade, o Eduardo «Wado» De Pedro, de mejor relación con el resto de las bancadas opositoras.
Para imponer esas designaciones la oposición deberá reunir una mayoría cercana a los 120 diputados, dado que el oficialismo puede llegar a ese número con la ayuda de fuerzas aliadas. Anoche superaban los 106. La propuesta generó una fuerte discusión en el interbloque Argentina Federal, del peronismo no kirchnerista.
El presidente del bloque Justicialista, el salteño Pablo Kosiner, manifestó su desacuerdo y delegó la firma en el pampeano Sergio Zillioto, vicepresidente de la bancada. Tampoco firmaron los bloques de Misiones y Córdoba. Apoyaron la jugada los diputados de Entre Ríos, San Juan y Tucumán, entre otros.


