Un grupo de 40 padres, todos ellos con hijos en edad de incorporarse a salas de Nivel Inicial de Educación durante 2019, reclamó al Ministerio de Educación que se unifique el horario de ingreso de los niños que cursan jardín de infantes (4 y 5 años) y nivel primario (1° a 6° grado). Aseguraron que la presentación fue realizada por escrito el 13 de agosto, pero aún no recibieron respuesta de Provincia.
Francisco Bassa, uno de los padres que firmó el escrito enviado a la ministra María Cristina Garello y a la directora General de Educación Inicial, María Julia Sutil, dijo que tienen una “gran preocupación” porque en todas las escuelas de la provincia el horario de ingreso de Inicial continúa manteniendo una hora de diferencia con el de Primaria.
“Eso genera evidentes inconvenientes de organización familiar para los padres o familiares que debemos acercarlos a la institución”, aseguró.
Explicó que los padres de los niños que concurren y concurrirán el próximo año a diferentes salas de jardines de infantes son trabajadores que con gran esfuerzo procuran diariamente el sostenimiento familiar, lo que incluye la generación de recursos para la educación de sus hijos. “Sin embargo, observamos que el Estado provincial no contribuye a ese propósito, obligándonos a afrontar un excesivo costo organizativo para que podamos cumplir con los estándares de educación obligatoria que se nos impone para nuestros hijos”, dijo.
En el escrito al que tuvo acceso Diario Textual, el padre indicó que en muchos casos todo se traduce también en un esfuerzo económico que incluye contratar transportes escolares en dos horarios diferentes y hasta personal doméstico para el cuidado de los niños y niñas mientras los progenitores cumplen sus obligaciones laborales hasta el horario de ingreso a jardín.
Reveló que en algunos casos hasta deben solicitar permisos diarios de salida en los empleos para asistir a sus hijos.
“No desconocemos los fines que inspira la carga horaria reducida (tres horas) prevista para los alumnos de jardín de infantes. Sin embargo, consideramos que la adición de una hora más a la jornada educativa no causará ningún perjuicio en la dinámica de aprendizaje de los niños, los que en la mayoría de los casos provienen de jardines maternales en los que permanecen diariamente no menos de cuatro horas”, comparó Bassa.
“Creemos, por el contrario, que la armonización de las jornadas entre ambos niveles de educación, unificándose sus horarios de ingreso y egreso, redundará en una mejor recepción de saberes y experiencias, a la par que impactará positivamente en la calidad de tiempo que los niños comparten con sus padres, hermanos y otros miembros de la familia”, concluyó.

