El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) decomisó 3.254 kilogramos de carne bovina con hueso que eran transportados sin las condiciones adecuadas para su conservación y consumo: más de 2.000 kilos eran transportados en un camión de fruta sin refrigeración.
La labor de los agentes de la Barrera Zoofitosanitaria Patagónica permitió detectar el viernes a la mañana unos 2.800 kilogramos de costillares bovinos que eran llevados ocultos entre cajones de fruta vacíos.
La carne iba en un camión sin refrigeración desde Bragado, provincia de Buenos Aires, hacia la localidad rionegrina de Cervantes.
Esto sucedió en el puesto ubicado en Casa de Piedra, uno de los puntos de control de ingreso al área libre de fiebre aftosa sin vacunación. La mercadería tampoco contaba con la documentación sanitaria correspondiente.
Además, en otro operativo se decomisaron 454 kilogramos de carne bovina con hueso que eran transportados ocultos en el baúl y el interior de un auto particular en el puesto de Puente Dique Catriel. Su conductor intentaba llevarlos desde 25 de Mayo hacia Catriel.

