La Chacra de Lourdes, el negocio dedicado a la venta de productos para mascotas, jardinería y piletas, ofrece novedosas retribuciones que lo destacan en su trato hacia el cliente. La empresa, a cargo de Daniela Irusta y Víctor Garciarena, abrió un segundo local en Toay con una apuesta al crecimiento.
Garciarena explicó que siempre tratan de brindar una retribución a la clientela, con las mascotas en primer lugar de la consideración. Por eso, del total mensual de su facturación, la firma resigna un porcentaje que luego destina a un fondo de castración. De acuerdo al monto obtenido, se financian todas las castraciones posibles entre el grupo de clientes que previamente se haya anotado a través del sitio de Facebook homónimo del negocio. “En el momento que se hace la promoción, los interesados se van anotando y luego llevan a la mascota para la castración con el veterinario de su confianza. Posteriormente, nosotros abonamos la intervención de acuerdo al comprobante de pago que el usuario nos acerca provisto por el veterinario”, relató a Diario Textual.
Otro beneficio está relacionado a un sistema interno, en el que se van acumulando las compras de cada consumidor –se realiza en ambas sucursales- al que se dispone de un carné. Entonces, ante determinada cantidad de compras, el cliente obtiene un voucher en accesorios o en medicación veterinaria. “Comprando bolsas cerradas, estas se acumulan. Entonces se calcula un porcentaje por repetición de compras en un tiempo determinado y eso va dando entre un cinco y diez por ciento de descuento si el cliente mantiene 45 días de compra entre el mismo producto”, precisó el responsable del emprendimiento.
La Chacra de Lourdes nació hace siete años en Santa Rosa, con su local de avenida circunvalación Santiago Marzo y Anza, pero en noviembre la firma abrió otra sucursal sobre avenida Perón y Siete Colores, en el ingreso norte a Toay.
Cuenta con toda la línea de alimento balanceado, de accesorios (colchonetas, juguetes, bebederos, etcétera) y elementos de seguridad para traslados. Asimismo, en el lugar se puede conseguir también medicación habilitada para la venta en comercios, como antiparasitarios, entre otros. El espacio de avenida Perón posee, además, toda la línea para el mantenimiento de piletas y jardinería.
Esta última sede ofrece los sábados un particular servicio gratuito, apto para que lo disfruten clientes, deportistas y ocasionales transeúntes. Ese día, se dispone un gazebo en la vereda que funciona como un puesto de hidratación para animales y personas, además de proporcionar gratuitamente cereales y frutas.

