El precandidato a presidente del Frente de Todos, Alberto Fernández, consideró que hay que «revisar» las prohibiciones contra el consumo de marihuana y consideró «un fracaso» la «guerra contra la droga» de la Argentina.
«Hemos intentado con la guerra contra el narcotráfico, pero no hemos resuelto las adicciones, que tienen distintos niveles. Algunas son más dañinas para la salud humana, pero otras son menos nocivas que el tabaco y circulan entre nosotros. Ahí tenemos que dar una respuesta sensata», consideró el dirigente peronista.
Airmó que el cannabis es incluso menos dañino que el tabaco. «Las adicciones tienen distintos niveles, según dice la ciencia médica; hay adicciones que son más dañinas -porque todas son dañinas- que otras para la salud humana. Pero algunas drogas son hasta menos nocivas que el tabaco, que circula libremente entre nosotros y mata de cáncer a mucha gente», explicó en una entrevista al programa «Pasaron cosas» que se emite por Radio Con vos.
«La solución no es andar persiguiendo a los fumadores de porro de marihuana: la solución es actuar con otra sensatez», expresó el precandidato presidencial del Frente de Todos. «Hemos corroborado hasta aquí que, persiguiendo como perseguimos, sólo generamos un mercado negro que es perfecto para los grandes delincuentes del narcotráfico y le arruina la vida al pequeño consumidor -que ha decidido intoxicarse, como el fumador de tabaco- y que lo hace cotidianamente», remarcó.
Fernández aclaró que sus conceptos tienen como foco el consumo de cannabis y no de otras sustancias. «No hablo de las drogas duras, ni de drogas artificiales, estoy hablando puntualmente de la marihuana, de lo que llaman drogas blandas. Es algo que recomienda Naciones Unidas, que ha explicado en más de un trabajo en los últimos años«, aclaró.
«Yo estas cosas las conozco porque hace 35 años que enseño Derecho Penal», fundamentó. «Y desde hace 30 años discutimos el castigo de la tenencia de estupefacientes en términos teóricos», agregó.
El precandidato presidencial, sin embargo, evitó dar una definición tajante sobre si impulsaría -en caso de llegar a la jefatura de Estado- un sistema de producción estatal de cannabis como lo hace Uruguay. «Eso debemos discutirlo, debemos hacerlo porque es un problema instalado en la sociedad, como el aborto: no se resuelve negándolo, se resuelve debatiendo el problema», puntualizó.

