La actriz Isabel «Coca» Sarli, que se convirtió en un símbolo sexual de toda una época, murió este martes, a los 89 años. Padecía una neumonía hace varias semanas.
Los problemas comenzaron el 18 de marzo pasado, cuando se cayó al piso al intentar levantarse de la cama. La Coca se golpeó la cadera izquierda y debió ser trasladada de urgencia al Hospital de San Isidro, donde la operaron el 22 de ese mes. Si bien la recuperación de la cirugía transcurrió con normalidad, los médicos decidieron dejarla internada en observación unos días más, ya que previo al accidente doméstico había padecido neumonía y continuaba con antibióticos. Finalmente le dieron el alta el 3 de abril, y le indicaron que debía empezar a hacer trabajos de kinesiología para tener una correcta recuperación de la fractura.
Sin embargo, el 26 de mayo debió ser internada nuevamente. Según el primer parte médico, la actriz presentaba «un cuadro de sepsis (infección) urinaria, que evolucionó con cuadro de shock séptico, requiriendo asistencia respiratoria y soporte hemodinámico». La situación se complicó, y el 28 de ese mes la pasaron a terapia intensiva.
Después de una nueva operación de cadera, el 4 de junio el centro médico emitió un nuevo parte médico en el que se indicó que se trataba de una «paciente crítica, con pronóstico reservado».
Había nacido en Concordia, Entre Ríos, en 1935. Comenzó a trabajar como secretaria para ayudar a su madre, pero luego se le ofrecería modelar para todo tipo de productos. Su carrera como modelo marchó tan bien, que tuvo que dejar el trabajo como secretaria. Luego fue elegida Miss Argentina. que ganó en 1955, época en donde conoció en persona al general Juan Domingo Perón.
Es en esa época, exactamente junio de 1956 que la descubre el director Armando Bó (1914-1981), con quien entabla una relación personal y profesional de larga data (hasta la muerte del realizador): la convierte en protagonista y musa inspiradora de sus películas.
Ambos fueron pioneros del cine erótico local. Pese a sufrir la censura en varias escenas de sus películas, estas terminaron conquistando los mercados de todo el mundo, lo que la hizo popular estrella de la época en México, Paraguay, Panamá, Rusia, Japón, Estados Unidos y otros países de Centro y Sudamérica.

