La autopartista Clapp, ex PSA Peugeot, cerró sus puertas y les ofreció a sus trabajadores el pago de indemnizaciones en cuotas.
La firma venía con suspensiones y carencia de insumos, pero nadie esperaba este desenlace. La decisión empresarial tomó por sorpresa a sus 40 trabajadores y al pueblo de Jeppener, en el partido bonaerense de Brandsen, que perdió una fuente laboral importante.
En las últimas horas el gremio de la UOM de La Plata, junto a delegados y unas 20 personas, se reunieron con directivos de la empresa para encontrar una salida a esta situación por la que tienen que atravesar 40 familias.

