Los trabajadores de Bagley San Luis temen por sus fuentes laborales luego de que la empresa alimenticia los obligó a tomarse vacaciones debido al sobrestock y la imposibilidad de colocar la producción en el mercado.
Uno de los delegados de los trabajadores, Carlos García, alertó de la situación. Manifestó que la decisión de otorgar vacaciones «forzadas» a los empleados había generado un «clima de incertidumbre y malestar» por las posibles consecuencias.
Bagley le dijo a sus empleados que debido a la «crisis en el país, la baja en las ventas, la disminución de la demanda y la acumulación de la producción», debía parar la planta al menos dos semanas en octubre.
De todos modos, el secretario gremial del Sindicato de la Alimentación, Gustavo Sosa, puso en duda que la medida de adelantar vacaciones sea el anticipo del cierre de la planta alimenticia.


