Buenos Aires, la provincia que concentra el 37% del padrón nacional y aporta el 35% del PBI, el territorio donde se libra la madre de todas las batallas, será gobernada a partir del 10 de diciembre por Axel Kicillof. Según datos oficiales y con el 55% de las mesas escrutadas, el postulante del Frente de Todos alcanza el 52,9% de los votos, relegando a la gobernadora María Eugenia Vidal, quien, con el 38,64%, se despide del cargo que pretendía seguir ocupando por otro período.
El diputado nacional y exministro de Hacienda llegó a la elección de este domingo con la tranquilidad del resultado de las PASO, donde logró un triunfo aplastante sobre la estrella fugaz de Cambiemos por 18 puntos. Le sacó 1.698.076 votos de diferencia.
Con la premisa futbolera “equipo que gana no se toca”, el elegido por Cristina Fernández de Kirchner no descansó en la potencia arrasadora que demostró el 11A y, en cambio, siguió apretando el acelerador del Clio que lo llevó por todo el territorio bonaerense.
La continuación de una campaña intensa pese a saberse ganador respondió al doble objetivo de poblar las cámaras legislativas con peronistas y empujar a los candidatos sin tierra a desbancar al oficialismo macrista de las intendencias.
Larreta superó el 50% de los votos y ganó en primera vuelta


