Fueron 20 horas interminables de salvajismo, ensañamiento y torturas. De cachetadas, de golpes de puños, de patadas, de mordeduras y de decenas de cortes provocados por un cuchillo y un hierro con punta. Fueron unos cien cortes que le hizo Laureano González (28 años) en diferentes partes del cuerpo a su novia Nadia Lucero (22), el domingo 15 de diciembre del año pasado.
El dato fue confirmado este fin de semana por Jorge Lucero, padre de Nadia, al ser consultado por Diario Textual. «Tiene muchos cortes y puntazos de la cintura para abajo. Un puntazo al lado del otro. Tiene unos cien, seguro«, dijo.
«Hay cortes, pero también puntazos. No sabemos con qué se los hizo, parece ser un fierro puntudo… Fue una tortura total, con mucha saña», agregó.
El ataque sucedió en una vivienda de la calle San Francisco de Asís al 300, en el barrio Escondido (Santa Rosa), el domingo 15 de diciembre de 2019. Hacía un mes que se habían ido a vivir allí, juntos.
Nadia, madre de dos niños de 2 y 5 años de otra relación, trabajaba en una rotisería. Ese domingo a la madrugada, comenzaron los golpes y los cortes. La tortura, que la dejó desvanecida, se extendió durante unas 20 horas, hasta que González decidió llevarla, inconsciente, al Hospital Molas. Ingresó con la joven, la dejó en la Guardia del Molas y se retiró en su auto. Dos días después, fue detenido: estaba escondido en la casa de dos amigos, que fueron posteriormente detenidos y acusados de encubrimiento.
González permanece detenido. Será juzgado del delito de intento de femicidio. Le espera una dura condena.
Nadia, en tanto, se recupera en el Molas. Estuvo dos semanas inconsciente, hasta que despertó. Ahora ya camina y habla.
Dice que no recuerda lo que le pasó. En las próximas horas, se espera que se reencuentre con sus dos hijos.
Una nueva manifestación y otra buena noticia: Nadia comenzó a hablar


