Los transportes escolares de Santa Rosa iniciaron este martes un lockout por tiempo indeterminado y dejaron a cientos de alumnos en las paradas de los micros de los barrios de toda la ciudad.
Según dijeron, el lockout lo iniciaron por atrasos en los pagos por parte del Ministerio de Educación e inconvenientes que no les permitieron realizar la verificación técnica de las unidades. También porque, a diferencia de los acuerdos de años anteriores, les están pagando por niño y niña transportado y, por los protocolos sanitarios, ahora apenas cubren el 30% de la capacidad.
El lockout es solo en la capital provincial. Afectó a los sectores más vulnerables: son unos 600 alumnos de los barrios periféricos que usan estos colectivos y combis para llegar a sus escuelas.
“Nos enteramos recién. Están de paro”, confirmaron a Diario Textual desde la Escuela 74.
El servicio afectado es el que prestan, entre otras, las empresas Pony y Ciudad de Toay, que cubren las escuelas primarias y la Agrotécnica. Las empresas que transportan a niños y niñas a jardines de infantes tienen otro contrato y no se plegaron a la medida.
Desde las empresas dejaron trascender que el motivo de la medida de fuerza es por atrasos en los pagos y trabas burocráticas que les impide realizar la verificación técnica de las unidades en tiempo y forma. También se quejan porque les pagan por niño transportado y por los protocolos sanitarios la cantidad de chicos y chicas transportados por día bajó considerablemente, alcanzando apenas el 30% del total.
“No podemos verificar los colectivos y nos pagan con subsidios que no alcanzan a cubrir los gastos. Nos endeudamos en el 2020 y perdimos mucho”, dijo un empresario a Diario Textual.
Los padres y madres se quejaron de la medida de fuerza intempestiva. “Es una vergüenza que no hayan avisado. Muchos chicos quedaron haciendo cola en los barrios Mandela y Esperanza. En realidad, en todos los barrios”, dijo Pablo, uno de los padres, a Diario Textual.


