Vecinos y vecinas de La Cuesta del Sur advirtieron públicamente sobre peligros en los accesos al barrio y le solicitaron a Vialidad Nacional que realice las adecuaciones necesarias para dar seguridad a quienes viven en ese sector de la ciudad.
El planteo lo hicieron público al observar que desde hace algunas semanas la empresa a cuyo cargo se encuentran las tareas de mantenimiento y conservación de la ruta nacional N°35 comenzó la construcción de una calle colectora, desde el acceso a La Cuesta del Sur hacia el sur, hasta el ingreso al barrio Altos del Payún.
Según explicaron, la obra es un proyecto largamente postergado que busca dar seguridad en el ingreso y egreso del barrio ubicado en el punto más alto de la loma, lo cual impide la visibilidad del tránsito que circula a alta velocidad por la ruta 35.
Sin embargo, el tiempo transcurrido desde la elaboración del proyecto y las limitaciones presupuestarias del contrato, determinarían que la importante y muy esperada obra de seguridad vial tenga algunos puntos débiles en relación a la realidad actual de los barrios involucrados.
Solamente en relación a La Cuesta del Sur, en la actualidad se calculan alrededor de 500 el número de los ingresos y egresos diarios de vehículos al barrio, por el acceso que ahora se convertirá también en la única vía de ingreso hacia la nueva colectora. Aquel número, que en breve se verá aumentado por la circulación desde y hacia el barrio contiguo Altos del Payún, provoca ya un peligroso cuello de botella en la dársena de espera ubicada sobre la banquina oeste de la R.N.35. Esa zona de detención, en ciertas horas del día, resulta insuficiente para contener los vehículos que deben esperar allí la oportunidad para realizar el giro a la izquierda, cruzar la ruta e ingresar al barrio o a la nueva colectora.
Los vecinos y vecinas consideran imprescindible una remodelación de esta dársena, en longitud, ancho, iluminación y balizamiento, de modo que su diseño y estructura acompañen el objetivo de seguridad vial buscado con la construcción de la nueva colectora. Aunque de muchísimo menos uso, también es muy peligroso el ingreso de los vehículos que llegan desde el sur dado que es prácticamente inexistente la dársena ubicada del lado este de la ruta 35.
Ello torna casi imposible la disminución de velocidad y detención para el ingreso de los vehículos que descienden de la loma, mucho peor aún si son seguidos por camiones de gran porte. Párrafo aparte -puntualizaron- se puede agregar en relación al desnivel que ha quedado entre las viejas carpetas asfálticas de la dársena y del ingreso al barrio y la nueva carpeta con la que se mejoró la Ruta 35.
También es inexplicable que el nuevo señalamiento horizontal de la ruta 35 no haya tomado en cuenta la doble línea amarrilla frente al ingreso al barrio, para advertir la prohibición de adelantamiento o sobrepaso de vehículos en ese tramo, lo cual es una peligrosa maniobra que realizan habitualmente quienes transitan hacia el sur remontando la empinada cuesta.

