Con cuatro ejes fundamentales, el próximo jueves 2 de diciembre se presentará el proyecto de Ley Erradicación del Sistema Prostituyente, Prevención de la Prostitución y Restitución de Derechos.
“Esta es una Ley necesaria, por ello nos hemos nucleado en la coordinación por la ley para erradicar el sistema prostituyente de la que participan organizaciones, colectivas y personas con convicción en la defensa del paradigma abolicionista de derechos humanos”, explicaron integrantes de la Coordinación por la Ley para Erradicar el Sistema Prostituyente.
Y expresaron que tiene cuatro ejes rectores: “1) Restitución de derechos para posibilitar la salida de la prostitución, 2) Políticas públicas para efectivizar esa restitución, 3) Desaliento de la demanda de prostitución y la sanción a los prostituidores y; 4) Proteger los derechos de las mujeres y personas prostituidas”.
“El presente proyecto de Ley conforma un programa abolicionista que focaliza en la prevención de la prostitución y los delitos asociados a ella prohibiendo el trato de las personas como mercancías”, dijeron y destacaron que se establece sanciones a las conductas de los prostituidores por el daño que producen.
“La prevención de la prostitución es necesaria para evitar el delito de trata de personas con fines de explotación sexual y la violencia que genera en mujeres, niñas, niños, adolescentes y demás personas sometidas a la prostitución. El proyecto brega por la no persecución ni penalización de las personas prostituidas y se propone la restitución de derechos humanos a las personas sobrevivientes de prostitución en cumplimiento con las leyes y tratados ratificados por nuestro país”, agregaron.
“Desde la perspectiva de los derechos humanos, la dignidad aparece intrínsecamente ligada al valor de la persona humana y a la igualdad de derechos de todos los seres humanos y, en especial entre varones y mujeres. La prostitución vulnera esos derechos porque: cosifica y mercantiliza a las mujeres, niñas y demás personas prostituidas; la pobreza estructural sumada al impacto de la pandemia de COVID-19 agrava estas condiciones de vulnerabilidad social y; causa daños físicos y psiquicos como evidencian los testimonios de las sobrevivientes y las investigaciones realizadas”, concluyeron desde la Coordinación.


