Con varios reclamos, el gremio Luz y Fuerza de La Pampa se declaró en estado de alerta y movilización en todo el ámbito de la Administración Provincial de Energía. La decisión se tomó en un congreso extraordinario el pasado viernes 17.
Los planteos del gremio a la APE están relacionados por el retraso de quince ingresos acordados para este 2021, como medida transitoria porque las vacantes del organigrama del año 1986 superan los setenta trabajadores, además de la proximidad de las vacaciones que va a desmantelar el plantel aumentando el riesgo de accidentes por falta de personal y la incertidumbre por la ley de confirmación de categorías que se reemplazan, expresó el sindicato en un comunicado.
También el gremio reclamó por el atraso en la implementación del organigrama y “muy especialmente el recorte de derechos económicos y laborales que vienen desde el año 1991 cuando se suspendió el convenio colectivo de la actividad”.
Las medidas de fuerza consisten en la declaración del estado de alerta y movilización, desde este 24 hasta el 25 de diciembre y desde el 23 de enero comenzarán medidas de trabajo a estricto reglamento. Finalmente, desde el 22 de febrero se tomarán medidas de carácter progresivo y sorpresivo.
“La voluntad y compromiso con un servicio eléctrico de calidad ha sido la característica fundamental de los y las trabajadoras de APE y de nuestra organización sindical, puestas de manifiesto cotidianamente y dejando en claro que sólo la falta de respuesta, incluso a temas acordados dan origen a las medidas”, concluyó el gremio.


