José Griselli, expresidente de la Asociación de Defensa del Inquilinos, dijo en Radio Textual (LU 33) que en el mercado de alquileres hay “desconcierto, descontrol e incertidumbre” producto de una mala legislación que regula al sector. “Hay muchísima demanda, muy poca oferta y los propietarios están poniendo los precios de inicio de contrato que quieren”, alertó.
Griselli explicó que hay una “explicación técnica” de por qué no hay propiedades para alquilar y lo poco que hay los propietarios ponen precios exorbitantes.
“Hay una mala legislación y eso originó que se contraiga el mercado y que se retiraran las propiedades en alquiler. Pero también tenemos muchos que aprovechan la coyuntura y dicen ‘lo que tengo, lo hago valer’ y ponen el precio que quieren, algo puramente especulativo. Esto genera incertidumbre porque no se sabe a cuánto están los alquileres. No puede ser que un dos ambientes cueste 70 mil pesos, por más bien ubicado que esté, no lo vale”, dijo Griselli.
“Está primando la especulación sobre la explicación técnica, que genera mucha demanda y poca oferta”, dijo.
-¿Qué debería tener una buena legislación?
-Nosotros presentamos tres proyectos de ley, cuya idea matriz era incentivar al mercado a que se vuelquen nuevamente las propiedades al mercado de alquileres, a través de incentivos fiscales para quien construye o compra propiedad con destino de alquiler. Es decir, que no se les cobre impuesto a las ganancias, ni impuesto a los bienes personales por el término de 10 años. Después propusimos que se modifique el plazo de contrato y que sean 2 años con prorroga automática a 3, salvo que las partes pacten lo contrario. Si uno es buen inquilino, la prórroga te la van a dar. Y después impulsamos que se puedan pactar ajustes de manera escalonada y no esperar a un año. Y sacar el índice actual que perjudica a todos los inquilinos, que es el que publica el Banco Central.
Griselli cuestionó la “desidia alarmante” que muestran los legisladores que no apuran el tratamiento de una nueva ley de alquileres para resolver los problemas.
“Están en otra sintonía, no tienen empatía. Tienen que generar una ley que permita que si una familia no puede comprar, por lo menos pueda alquilar tranquilo. Una familia de cuatro integrantes no puede destinar 170 mil pesos a un alquiler, se hace imposible, le come el salario. Hay que dar respuestas”, reclamó.


