Micaela Cuta dice que tiene miedo. “El 8 de diciembre mi ex ya cumple la condena por haber incendiado mi casa, con nosotros adentro, y la Justicia no me ha dado ninguna orden de restricción”, dice a Diario Textual. “Mis hijos y yo estamos en riesgo”, agrega.
“Ya me reuní con la gente de la Fiscalía para pedirles que le pongan una orden de restricción o tener algo para que podamos estar tranquilos en nuestra casa o salir a la calle normalmente. Pero me dicen que no pueden hacer nada”, sostiene.
El atentado ocurrió en diciembre de 2017 en una vivienda de Villa Santillán, en Pestalozzi, entre Pío XII y Chile. Es la casa de María Alfonso, la madre de Micaela Cuta, ex de Carra.
El exmilitar Brian Ezequiel Carra fue condenado a 5 años de cárcel por haber quemado la casa donde se encontraban familiares de su expareja e incluso sus propios hijos. Hoy tiene salidas transitorias y reside en Villa Gesell, en la casa de una tía. Pero la intención de Carra, según Cuta, es radicarse a seis cuadras de la casa que destruyó. “Ya me informaron desde la Justicia que va a fijar domicilio en la casa de su padre”, sostiene.
Cuta y Carra tienen tres hijos, de 8, 10 y 11 años de edad. Por uno de ellos, incluso, Cuta denunció situaciones de violencia contra el exmilitar. Pero esa causa no ha avanzado: es que, para los peritos, el pequeño -que incluso sufre de disdrofia, por lo que ya ve muy poco- no está aún preparado para afrontar una Cámara Gesell.
Cuta denunció en 32 oportunidades a su ex. La última denuncia la hizo un día antes de que le quemara la casa. “Yo estoy aterrorizada”, asegura.


