El diputado nacional Martín Ardohain (Pro) presentó en el Congreso un proyecto de ley titulado “Ley de Regulación de la Eutanasia y la Asistencia Médica para Morir”, con el objetivo de garantizar el derecho de las personas a transitar con dignidad el proceso de morir.
La iniciativa busca establecer un marco legal para la práctica de la eutanasia y la muerte asistida, al reconocer el derecho de los individuos a decidir sobre su propio destino y evitar sufrimientos físicos o psíquicos insoportables.
“Se trata de un tema profundamente humano, vinculado con la libertad, la autonomía y la dignidad de cada persona”, expresó Ardohain al presentar el proyecto.
El texto diferencia entre eutanasia, entendida como el procedimiento médico realizado por un profesional para causar la muerte de una persona que lo solicita de manera libre, informada y documentada; y muerte asistida, cuando es el propio paciente quien ejecuta el acto con asistencia médica.
Podrán solicitar estos procedimientos las personas mayores de 16 años, con consentimiento informado. En el caso de menores de 16 años, se requerirá la autorización de padres o tutores y una evaluación médica y psicológica.
El proyecto contempla la posibilidad de que los mayores de edad dejen directivas anticipadas sobre su salud, incluyendo la solicitud de eutanasia, en caso de no poder expresar su voluntad en el futuro.
Para acceder al procedimiento se deberán cumplir ciertos requisitos: padecer una enfermedad grave e incurable o un sufrimiento físico o psíquico intolerable; recibir información completa sobre el diagnóstico y alternativas disponibles; ser ciudadano argentino o residente legal por al menos 12 meses; y presentar una solicitud libre, consciente e informada.
El proceso incluye una solicitud escrita, evaluación médica, revisión por un equipo interdisciplinario y reafirmación de la voluntad antes de llevar a cabo el procedimiento. Todo el proceso estará sujeto a control y auditoría por una comisión competente.
El plazo máximo para la realización del procedimiento será de 60 días desde la presentación de la solicitud, con posibilidad de ajustes según el estado del paciente. Además, el paciente podrá revocar su decisión en cualquier momento, sin necesidad de formalidades.
El proyecto contempla la objeción de conciencia: los profesionales de la salud podrán abstenerse de participar, aunque las instituciones deberán garantizar la continuidad del proceso por otros medios.
También propone modificaciones en la Ley 26.529 y en el Código Penal, a fin de incorporar la regulación de la eutanasia y la muerte asistida dentro del marco legal argentino.
La autoridad de aplicación será el Ministerio de Salud, que deberá supervisar, controlar y garantizar el cumplimiento de la normativa.
La propuesta de Ardohain busca llenar un vacío legal en Argentina y seguir ejemplos internacionales como los de España, Bélgica, Uruguay y Países Bajos. Según el diputado, la ley pretende “abrir un debate necesario sobre el final de la vida y el respeto a la autonomía personal”, al promover un enfoque basado en los derechos humanos y la dignidad de las personas que enfrentan sufrimientos extremos.


