El secretario de Recursos Hídricos de La Pampa, José Gobbi, cuestionó con dureza al diputado Adrián Ravier por respaldar la modificación de la Ley de Glaciares y advirtió que la medida pone en riesgo a las provincias aguas abajo. Sostuvo que permitir que cada provincia decida qué glaciares proteger debilita el enfoque federal y puede afectar la disponibilidad de agua, en especial en La Pampa, que depende del río Colorado. “Su postura -dijo- es peligrosa para las provincias aguas abajo y desconoce cómo funcionan las cuencas hídricas. Sigue buscando artilugios para justificar su voto en contra de La Pampa”.
“Lo que plantea el diputado Ravier es, en los hechos, que cada provincia cordillerana decida de manera unilateral qué glaciar protege y cuál no. Eso es extremadamente grave. Significa habilitar que quienes están aguas arriba definan sobre un recurso que no les pertenece solo a ellos, sino a todas las provincias que dependen de esos ríos. La Pampa ya sufrió esa lógica: Mendoza cortó de manera unilateral el río Atuel y todavía hoy no se cumple de forma plena el fallo de la Corte Suprema de 2020 que ordenó garantizar un caudal mínimo. Con ese antecedente, otorgar a las provincias aguas arriba más poder para decidir sobre el agua implica aumentar el riesgo de que situaciones similares se repitan. No es una hipótesis teórica: es una experiencia concreta que ya se padeció”, afirmó.
Federalismo en riesgo
Gobbi sostuvo que la reforma “rompe el enfoque federal del manejo del agua” y debilita la protección del recurso. “Los glaciares no son un recurso local: son reservas estratégicas de agua. Delegar esa decisión en cada provincia es abrir la puerta a que se prioricen actividades extractivas por sobre la seguridad hídrica de millones de argentinos”, remarcó.
El funcionario también cuestionó el intento de minimizar la importancia hídrica de los glaciares. “Reducir el debate a si el río Colorado es nival o glaciar es una simplificación incorrecta. Los glaciares y el ambiente periglacial cumplen una función hidrológica clave: almacenan agua, recargan cuencas y regulan los caudales, especialmente en períodos de sequía. Desconocer eso es ignorar el funcionamiento básico de los sistemas hídricos andinos”, señaló.
Cambio de paradigma
Además, el funcionario advirtió que la modificación de la ley se da en un contexto de impulso a proyectos mineros de gran escala con alto consumo de agua. “Se está cambiando el paradigma: se pasa de proteger reservas estratégicas a habilitar actividades intensivas en agua en zonas de alta fragilidad. Para una provincia semiárida como La Pampa, eso implica aumentar la vulnerabilidad hídrica”, expresó.
Gobbi fue más allá y sostuvo que la reforma invierte el principio precautorio ambiental. “Antes, ante la duda, se protegía. Ahora primero se habilita y después se evalúa. Ese cambio es regresivo y pone en riesgo el abastecimiento futuro. El agua no se negocia ni se experimenta”, afirmó.
Impacto en La Pampa
El secretario de Recursos Hídricos fue contundente sobre las consecuencias para la Provincia. “La postura del diputado Ravier desconoce la realidad de las provincias aguas abajo. La Pampa depende del río Colorado para el abastecimiento de su población y su desarrollo productivo. Cualquier debilitamiento de la protección de glaciares aumenta el riesgo sobre ese recurso. No se discute ideología: se defiende el agua y el futuro de los pampeanos”, concluyó.
Qué dijo Ravier
El legislador de LLA intentó justificar su voto a favor de la reforma de la ley de glaciares. “En el caso de esta reforma a la Ley de Preservación de los Glaciares quiero expresar a los pampeanos que mi voto positivo se funda en el equilibrio que la modificación presenta para aumentar la producción minera, de relevancia particular para provincias como Santa Cruz, San Juan, Jujuy, Salta y Catamarca, pero sin poner en riesgo el agua que provee a los pampeanos el río Colorado”, dijo.
Apuntó al gobernador por sus consideraciones sobre el río Colorado. “Ziliotto declaró que el río Colorado es de origen glaciar, lo que es falso. Su origen es principalmente nival, es decir, su caudal proviene del derretimiento de la nieve acumulada en invierno. Esta es la razón por la cual año a año se mide la nieve acumulada para definir el caudal de agua con el cual se contará en cada período. El río nace de la confluencia de los ríos Grande y Barrancas. Si bien puede variar de año en año, el río Grande aporta aproximadamente el 80% del caudal y su alimentación es exclusivamente nival, mientras que el Barrancas corresponde a una cuenca de transición entre regímenes nivales y pluvio-nivales”, sostuvo.
“El gobernador también se refirió al conflicto con Mendoza por el río Atuel como antecedente que justificaría el amparo”, agregó. “Esta comparación es incorrecta. La ley de glaciares establece que solo pueden desarrollarse actividades en aquellas zonas donde se demuestre científicamente que no cumplen una función hídrica relevante. Dicho de otra manera, no se pueden realizar actividades que alteren de modo relevante la función de la zona como proveedora de agua. Lo que ocurrió en el pasado con el río Atuel nada tiene que ver con los aspectos que trata la reforma a la ley de glaciares”.
La ley modificada, resaltó Ravier, “sigue protegiendo” ambientes glaciares y periglaciares incluidos en el Inventario Nacional de Glaciares.
“Cualquier provincia puede añadir nuevos glaciares al inventario. El criterio rector es claro: todos los ambientes que cumplan una función hídrica deben ser protegidos. El problema, y la razón por la cual se realizó una modificación, es que el Inventario Nacional de Glaciares (Ianigla) ha sido ineficiente a la hora de avanzar con la clasificación de los glaciares. No se realizó la tarea de determinar si los glaciares listados cumplen o no una función hídrica, tarea para la cual tuvieron 15 años. Esa ineficiencia llevó a la paralización de proyectos productivos, afectando el ejercicio legítimo de las provincias sobre sus recursos naturales y limitando su desarrollo económico”, dijo.
“Se propuso entonces un cambio de paradigma: ahora son las autoridades provinciales, con los equipos técnicos que designen, las llamadas a generar y aportar la información técnica de primera mano que permita completar, actualizar y dar utilidad práctica al Inventario”, concluyó.


