La Justicia pampeana le concedió este jueves el beneficio de salidas transitorias al empresario nocturno Eduardo “Chino” Ros, condenado a ocho años de prisión por abuso sexual contra una adolescente de 16 años. La decisión reavivó la controversia por su historial de la fuga: Ros permaneció prófugo durante casi cuatro años luego de irse de La Pampa el 8 de enero de 2018, cuando su condena quedó firme.
La jueza Mónica Rivero dispuso un régimen de una salida mensual de 48 horas, con la obligación de continuar el tratamiento terapéutico y una prohibición absoluta de contacto con la víctima.
La magistrada valoró informes interdisciplinarios favorables. Sin embargo, la fiscal de Ejecución Penal, Marisol Rodríguez, se opuso por tres razones: la gravedad del hecho en un contexto de violencia de género, un proceso terapéutico “en curso y no consolidado” y el riesgo de fuga, en función del antecedente de su permanencia en Uruguay durante cuatro años.
Ante la resolución, la fiscal solicitó de inmediato el efecto suspensivo para impedir que Ros acceda al beneficio hasta que sea revisado por instancias superiores. El planteo apunta a que el condenado permanezca en la unidad de General Acha hasta que haya una decisión definitiva.
El empresario, expropietario del boliche bailable Babilonia, fue condenado el 23 de septiembre de 2016 por un tribunal integrado por los jueces Gastón Boulenaz, Carlos Besi y Carlos Mattei, por un hecho ocurrido en abril de 2012. La sentencia fue confirmada por el Tribunal de Impugnación Penal y luego por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en enero de 2018.
El máximo tribunal ratificó que Ros se aprovechó del estado de vulnerabilidad de la víctima, quien tenía disminuida su capacidad de oposición por la ingesta de alcohol. En esas condiciones, fue trasladada a una vivienda donde se produjo el abuso, según estableció el fallo.
Luego de la confirmación de la condena, Ros se fugó y permaneció durante años en la ciudad brasileña de Santana do Livramento, en la frontera con Uruguay, donde realizaba tareas de mantenimiento y cocina en un hotel.
Fue detenido el 18 de junio de 2022 en Uruguay. Su detención se produjo cuando una comisión policial lo identificó en el balcón del hotel. Luego fue seguido hasta la ciudad uruguaya de Rivera, donde fue interceptado por efectivos pampeanos y detenido por la Policía local.
Fue extraditado a La Pampa a mediados de 2025. Hasta el momento, cumplió cuatro años de prisión: tres en el exterior y uno en territorio pampeano.


