La Provincia marcó presencia en la 50° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires con una propuesta que reivindica el federalismo, el rol del Estado y el acceso al libro como derecho en un contexto de crisis del sector editorial.
El secretario de Cultura, Pablo Lucero Álvarez, y la subsecretaria de Coordinación Cultural, Lis Urdániz, participaron de la apertura y recorrieron el stand provincial, integrado al espacio del Ente Cultural Patagonia con respaldo del CFI. El acto reunió a figuras del ámbito literario y cultural, junto a autoridades nacionales y de la organización.
La inauguración tuvo un formato particular: una conversación entre las escritoras Leila Guerriero, Gabriela Cabezón Cámara y Selva Almada, moderada por María O’Donnell, que reflejó la pluralidad de voces del campo cultural actual. Durante la jornada se expusieron distintas miradas sobre la crisis de la industria editorial, atravesada por la caída en la producción, dificultades en la circulación y problemas de acceso al libro.
Urdániz destacó ante la Agencia Provincial de Noticias la importancia de la presencia pampeana en uno de los eventos culturales más relevantes del país y la región. “Estamos en un momento donde la industria editorial no sólo enfrenta una crisis económica, sino también una reconfiguración profunda de sus propias condiciones de existencia. Cuando se retraen las políticas públicas, lo que se debilita no es únicamente un sector productivo, sino la posibilidad de sostener una conversación cultural amplia y diversa”, afirmó.
El libro como bien cultural
“El libro -dijo la funcionaria- no puede ser pensado únicamente en términos de mercado. Si lo reducimos a una lógica de rentabilidad inevitablemente quedan afuera muchas voces, muchos territorios y sobre todo miradas y experiencias diversas. Y eso empobrece a todo el ecosistema cultural”.
“Volvemos a insistir con algo que a veces parece obvio, pero no siempre está garantizado: el libro es un bien cultural, no únicamente una mercancía. Y como tal, necesita de políticas públicas que lo sostengan y lo hagan accesible”, expresó.
Además, se refirió al formato de apertura. “Que la inauguración haya sido una conversación entre escritoras y no un discurso único, habla de una cultura que se reconoce plural, atravesada por tensiones y debates. Esa incomodidad también es parte de la potencia de las ferias del libro, porque a partir de acá, surgen también nuevas miradas”, dijo.
Estrategia regional y federalismo cultural
La participación pampeana se materializa en un stand del Ente Cultural Patagónico, junto a Neuquén, Río Negro, Santa Cruz y Tierra del Fuego, como una herramienta de política cultural orientada a fortalecer el sector editorial y garantizar su visibilidad federal.
“Para nosotros, estar en la Feria Internacional del Libro es una decisión política. A través de este espacio, intervenimos en un escenario donde constantemente se disputan sentidos. Es sostener que la producción cultural pampeana, además de tener mucho valor y ser de gran calidad, tiene derecho a circular en igualdad de condiciones en un mapa cultural que todavía tiende a concentrarse”, sostuvo Urdániz.
“En ese marco, también es una forma de fortalecer y sostener la producción editorial del interior del país, una línea que venimos desarrollando con el acompañamiento del gobernador Sergio Ziliotto, entendiendo a la cultura como un campo donde el Estado tiene que garantizar equidad y federalismo”, agregó.
“En La Pampa, cuando hablamos de federalismo cultural no hablamos en abstracto, se construye con presencia, con inversión y con herramientas concretas que sostienen en el tiempo la producción y la circulación”, resaltó.
“Cada autor, cada editorial y cada libro que llega a este espacio es parte de una política pública que busca ampliar derechos y no concentrarlos. En La Pampa, esto se traduce en decisiones claras: además del sostenimiento de la presencia pampeana en esta feria, se actúa desde el Fondo Editorial Pampeano, que financia la publicación de obras de autores locales, muchas veces sus primeras producciones, a través de convocatorias anuales; y también desde Arte Propio, como parte del fondo de promoción cultural, que acompaña y visibiliza la creatividad pampeana en diversos géneros”, detalló.
“No hablamos solo de principios, sino de un trabajo sostenido que entiende a la cultura como un derecho que el Estado debe garantizar activamente. La participación de La Pampa en la Feria del Libro 2026 reafirma así una línea de trabajo orientada a la promoción, el fortalecimiento y la proyección de la producción cultural provincial en el escenario nacional, en un contexto que exige sostener y profundizar las políticas públicas culturales”, finalizó.


