Las clínicas y sanatorios privados de La Pampa, Neuquén, Río Negro y Chubut suspendieron la atención por guardia para las y los afiliados de la obra social Pami, en medio del conflicto que mantienen con la obra social de los jubilados y pensionados.
La decisión implica que los pacientes ya no podrán acceder a consultas por guardia en esos establecimientos y que solamente se garantizará la atención de urgencias y emergencias.
La medida fue adoptada por los prestadores privados de las cuatro provincias patagónicas, que vienen reclamando por la situación económica y las condiciones de contratación con el Pami.
De esta manera, miles de afiliados se ven afectados por las restricciones en la atención, mientras continúa el conflicto entre las clínicas y la obra social nacional.
Hasta el momento, la atención de las emergencias seguirá asegurada, aunque no se descarta que puedan profundizarse las medidas de fuerza si no se alcanza una solución.


