El Ministerio de Defensa reconoció la crisis salarial de los militares y habilitó por primera vez en la historia que los integrantes de las Fuerzas Armadas tengan un segundo empleo.
La decisión es el blanqueo de los que vienen planteando los uniformados desde que Javier Milei frenó la jerarquización salarial que implementó Sergio Massa para equiparar los ingresos con los de los efectivos policiales.
Según publicó el medio Gestión Sindical, la decisión de Defensa establece desempeñar actividades laborales complementarias fuera de su horario de servicio. La medida alcanza a soldados, suboficiales y oficiales, y establece que a partir de ahora podrán trabajar legalmente en tareas privadas para reforzar sus ingresos.
Entre las actividades permitidas figuran empleos vinculados a plataformas de transporte y reparto, servicios de seguridad privada y otras ocupaciones compatibles con la función militar.
De esta manera, quienes tienen la responsabilidad de custodiar la defensa nacional podrán manejar un Uber, repartir pedidos o desempeñarse como vigiladores, algo que en los hechos ya ocurre porque los salarios son bajos.
El Gobierno, publicó La Política Online, disfrazó esta medida con narrativa relacionada con la ampliación de libertades cuando en realidad la situación es dramática tanto por el tema salarial como también el ajuste para equipamiento y la falta de cobertura médica.
Otro dato revelador es que desde que asumió Javier Milei, el sueldo castrense perdió más de un 80% en relación con la inflación, lo que implica que el salario real hoy es un 25% más bajo que en diciembre de 2023.

