Un informe de la Fundación Mediterránea advirtió que las provincias argentinas volvieron a mostrar un deterioro en sus cuentas públicas durante 2025 y cerraron el año con un déficit financiero equivalente al 0,4% del Producto Bruto Interno (PBI), luego del superávit del 0,1% registrado en 2024.

La Pampa figura entre las que aumentaron sus gastos (4,9%) debido a que fue una de las provincias que menos aplicó ajustes y mantuvo un nivel relativamente elevado de inversión pública y de gasto corriente. A diferencia de otras jurisdicciones, que recortaron fuertemente la obra pública por la desaparición de las transferencias nacionales, el gobierno de Sergio Ziliotto decidió sostener programas de infraestructura con recursos propios.
El estudio del Ieral, el instituto de investigaciones de la entidad con sede en Córdoba, señaló que en 2023 las provincias habían exhibido un déficit equivalente al 0,3% del PBI. Un año después, tras una caída real de los ingresos del 12,8% y un ajuste del gasto del 14,9%, lograron volver al superávit.
Sin embargo, durante 2025 la situación se revirtió. Los ingresos crecieron un 2,9% en términos reales, pero las erogaciones aumentaron un 6,5%, lo que provocó el regreso de los números en rojo.
La Fundación Mediterránea atribuyó ese deterioro al contexto electoral, al freno de la actividad económica y a la reducción de las transferencias nacionales hacia los gobiernos subnacionales.
El trabajo indicó que entre 2023 y 2025 los ingresos totales de las provincias cayeron un 10,3% en valores constantes, mientras que el gasto se redujo un 9,4%.
En contraste, a nivel nacional los ingresos disminuyeron un 8,1%, pero el ajuste del gasto alcanzó el 27,6%.
«Tras la baja del gasto provincial observada en 2024, siguió un desajuste fiscal que ahora vuelve a colocar a la mayoría de las provincias en déficit fiscal», sostuvo la entidad.
La Pampa, entre las pocas que aumentaron el gasto
El informe remarcó que en el acumulado de los últimos dos años el gasto total de las provincias cayó un 9%, con una reducción del 6% en el gasto corriente y del 30% en el gasto de capital.
San Luis encabezó el ranking de recortes, con una baja del 30,3%, seguida por La Rioja (-25%) y Catamarca (-20,6%).
En cambio, solamente cuatro provincias incrementaron sus erogaciones entre 2023 y 2025: Neuquén (17,3%), Chubut (7,7%), La Pampa (4,9%) y Río Negro (0,1%).
Según el estudio, en la mayoría de las jurisdicciones el ajuste se concentró en la obra pública, debido a que es más sencillo políticamente recortar ese tipo de gastos y por la fuerte reducción de las transferencias de capital enviadas por la Nación.
Las provincias con más superávit
Santiago del Estero fue la provincia con mayor superávit corriente en 2025, equivalente al 42% de su gasto corriente. Le siguieron Jujuy, con el 25%, y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con el 21%.
Por el contrario, cinco distritos registraron déficit corriente y debieron recurrir a financiamiento o ingresos de capital para afrontar sus gastos: Tierra del Fuego (-13%), Santa Cruz (-6%), Chaco (-4%), Chubut (-2%) y Río Negro (-1%).
Menores recursos en 2026
Por otra parte, un relevamiento de la consultora Politikon Chaco sobre trece provincias mostró que, durante el primer trimestre de 2026, esas jurisdicciones mantuvieron un superávit económico de 1,87 billones de pesos, aunque la cifra representó una caída real del 22% respecto del mismo período del año pasado.
Los ingresos corrientes totalizaron 14,3 billones de pesos y registraron una baja real del 3,6%, mientras que los gastos corrientes alcanzaron los 12,4 billones y mostraron una leve mejora del 0,1%, lo que refleja una creciente presión sobre las cuentas provinciales.

