Fue batacazo. El humilde Cabo Verde pisó fuerte en su primer Mundial. Le empató a España 0 a 0, pero se festejó como una gran victoria para los africanos.
El cotejo, correspondiente a la primera fecha del Grupo H, se jugó en el Mercedes-Benz Stadium (Atlanta).
Adham Makhadmeh, de Jordania, fue el encargado de impartir justicia.


