La interna entre Carlos Verna y Sergio Ziliotto, los principales dirigentes de la línea Plural, volvió a escalar. Este jueves, Verna mandó al jefe del bloque del Frejupa, Daniel Lovera, y a los otros cinco legisladores que le responden a que no se sienten en sus bancas en la sesión ordinaria de la Legislatura. La orden se cumplió a las 11.30 horas: de esa manera, el oficialismo quedó en minoría, con 9 diputados, frente a 13 opositores -hubo dos ausentes-. Por lo pronto, desde Casa de Gobierno trataron de quitarle dramatismo. “El gobernador no participa de ninguna interna. Demasiado tiene con la gestión”, dijeron voceros.
Tampoco estuvo la vicegobernadora y presidenta de la Legislatura, Alicia Mayoral, aunque -dijeron fuentes legislativas a Diario Textual- su ausencia ya estaba prevista porque fue sometida a una intervención quirúrgica en Buenos Aires. La presidencia debía quedar en manos del vernista Hernán Pérez Araujo, pero ante su ausencia se hizo cargo la diputada Andrea Valderrama, del bloque de la UCR.
La relación entre Verna y Ziliotto se deterioró progresivamente durante los últimos años a partir de desacuerdos sobre la conducción política del PJ, la estrategia electoral y decisiones de gestión.
La movida, de alto impacto político, tiene como teatro de operaciones a la Legislatura. El debate por El Medanito terminó por profundizar esas diferencias y se convirtió en uno de los principales focos de conflicto entre ambos sectores. Pero no es lo único frente abierto.
La ausencia volverá a exhibir las diferencias que atraviesan a la línea Plural, el principal espacio interno del PJ pampeano. En las últimas semanas, la diputada Noelia Sosa, una de las dirigentes que responde a Verna, endureció sus críticas contra la administración provincial. Presentó una denuncia ante la Fiscalía de Investigaciones Administrativas (FIA) por presuntas irregularidades y advirtió que podría avanzar con denuncias penales que alcanzarían al gobernador y a integrantes de su gabinete. Lo volvió a decir hace solo una semana.
Si bien en algunos sectores del peronismo se especuló con la existencia de un acuerdo entre Verna y Ziliotto para descomprimir el conflicto, los últimos movimientos políticos del vernismo parecen ir en sentido contrario.
Hasta hace poco, dentro del oficialismo provincial se consideraba que la principal puja interna enfrentaba al gobernador Ziliotto con el intendente de Santa Rosa, Luciano di Nápoli, líder de otro sector del peronismo. Sin embargo, la disputa entre el mandatario y Verna volvió a ocupar el centro de la escena.
La decisión de vaciar parcialmente el bloque oficialista en la Legislatura constituye una nueva señal política del exgobernador hacia la Casa de Gobierno y demuestra que las diferencias ya no se limitan a debates internos, sino que comienzan a reflejarse en el funcionamiento institucional.

